En el pacto, los ciudadanos no juegan rol ninguno; atiende sólo al interés de los partidos que se alían
Tiempos de Democracia
El candidato presidencial lo designará el PAN y será Anaya; el PRD se conformará con lo poco que le den
Del choque Corea-USA; de las reverberaciones de la XXII Asamblea y de las tribulaciones de Rafa Márquez
Aunque muchos no lo crean, el frente opositor va a vivir; no tengo al respecto dudas. Lo harán nacer porque a los dos integrantes del antinatural pacto les conviene; será para ambos -como luego dicen- un juego de ganar-ganar. Lo concretarán, insisto, porque los dos partidos dispuestos a coaligarse se necesitan uno al otro; el PAN, porque sabe que los pocos votos que le aporte el agonizante sol azteca podrían ser determinantes para lograr su objetivo de reinstalarse en Los Pinos, y el PRD, porque su asociación con el instituto político de la derecha le insuflaría el oxígeno que precisa para sobrevivir, y acaso hasta para retener alguna de las entidades federativas que aún gobierna, incluyendo la Ciudad de México.
Pragmatismo puro
Se trata, amigo lector, de un asunto de mera y mutua conveniencia; pragmatismo puro sin matices. Uno, el del PAN, que sintiéndose capaz de llegar con posibilidades a la recta final de la elección requiere para ganar los votos migaja que le daría la izquierda; el otro, el del PRD, que batallará para literalmente evitar su desaparición, victima de la deserción de una militancia convencida de la intrascendencia de su dirigencia. Lo que molesta es que un acuerdo eminentemente partidista y electorero se presente como una alianza ciudadana. Mentira como un templo; lo que PAN y PRD pretenden es allegarse las simpatías de dos corrientes claramente identificables en la sociedad mexicana: los que no pueden ver al PRI, y los que se asustan con Morena. Argumentan que unen izquierda y derecha para erradicar la corrupción de los tricolores y para vencer al populismo lopezobradorista; la realidad, sin embargo, es que están en pos de los votos negativos que en efecto tiene tanto el PRI como Morena.
Intereses por encima de principios
Hay quienes ven como principal dificultad para concretar el acuerdo, no tanto la incongruencia ideológica como la selección del candidato. En lo personal, no me parece que ninguno de los dos rubros sea un obstáculo insuperable. Me explico: la diferencia de principios la solventarán haciéndose concesiones irrelevantes y posponiendo para otros tiempos los asuntos en los que la conciliación es imposible; lo han hecho antes varias veces sin que los puristas de uno y otro lado se soliviantaran. Y en lo que hace al abanderado del frente a la Presidencia de la República será el PAN quien, por razones obvias y sin discusión ninguna, lo designe. Las cómicas aspiraciones de Graco -ya fuera de la jugada por decisión propia- y de Aureoles, forman parte del guión convenido. Y en los nueve estados cuya gubernatura estará en disputa, se dejará al PRD que defina al candidato en las tres que gobierna; en los demás, será Acción Nacional quien postule a los abanderados del frente. Finalmente, diputaciones y alcaldías se negociarán en cada una de las entidades.
Nadie bajará a Ricardo Anaya
Harina de muy otro costal es la elección al interior del PAN de su candidato a la Primera Magistratura del país. Empero, lo que tiene la apariencia de ser un asunto de difícil solución, desde mi punto de vista no lo es. Vea usted, amigo lector: a querer o no, de tiempo atrás Ricardo Anaya se hizo del control cuasi absoluto de las estructuras de gobierno de Acción Nacional y, como sabemos, será en ellas donde se determine el procedimiento de elección que más convenga a los intereses del joven queretano. Ni Margarita Zavala -que además carga con el lastre de su marido el ex presidente Calderón- ni el ex gobernador de Puebla Rafael Moreno Valle, cuentan con suficientes simpatizantes dentro del partido para evitarlo. Margarita, al sentirse marginada, quizá intente provocar una escisión que a nada le conduciría; Moreno Valle, en cambio, acabará negociando posiciones para su grupo. Cierto, hay mas tiradores -Ernesto Ruffo Appel, Juan Carlos Romero Hicks y Luis Ernesto Derbez-, pero su presencia es testimonial y, llegado el momento, renunciarán a su aspiración o declinarán a favor de Anaya.
ANTENA INTERNACIONAL
Con fuego y con furia…
No sería ciencia ficción ni película en que la cinematografía hollywoodense podría lucir sus impresionantes efectos especiales. No, amigo lector, para nada: el duelo verbal que sostienen dos mandatarios descerebrados como Kim Jong-un y Donald Trump, puede derivar en una verdadera catástrofe nuclear. A la amenaza proferida por el dictador coreano de atacar Guam, el no menos autoritario, caprichoso e ignorante presidente norteamericano contestó anunciando que Estados Unidos está listo para actuar “…con un fuego y una furia nunca vistos en el mundo…”. Hay que tomar en serio el delirante discurso del líder de la mayor potencia bélica que hayan conocidos los siglos pasados y venideros, máxime teniendo en cuenta que, en esa materia, no hay poderes constituidos en la nación del Norte -ni el Congreso ni la Corte- con facultades para impedir que, en alguno de sus frecuentes arrebatos, pudiera pulsar el botón que de comienzo a una conflagración de dimensiones imposibles de predecir.
ANTENA NACIONAL -1-
Efectos de la apertura priísta
No sorprendió la noticia; estaba más que anunciada. No obstante, la voladura de los candados que circunscribía a sólo militantes de cepa y con trayectoria el derecho de representar al PRI en una contienda presidencial es un golpe difícil de encajar para las orgullosas bases tricolores. Aún es temprano para calcular el efecto que en la moral de la militancia tendrá electoralmente la selección de un abanderado ajeno -o por lo menos distante- al partido, un partido que -hay que decirlo- presumía con razón de tener los mejores cuadros políticos de México.
La motivación de fondo
La operación de derogar los impedimentos aludidos supone sin duda un riesgo; sin embargo, pros y contras de la medida fueron calculados en función de: 1) liberar de obstáculos las posibilidades de Meade y de Nuño, los presuntos candidatos de Peña Nieto, y 2) el convencimiento de que el voto duro es insuficiente para hacer competitiva la propuesta priísta. Los dos puntos condujeron a una misma conclusión: para atraer a sectores que nunca le darían el voto a un priísta convencional se tiene que escoger una figura apartada del aparato de un partido con olor a rancio, y con un perfil aceptable para la faja poblacional no comprometida con ningún opción política.
Maniobra distractiva
Como era previsible, la derogación de los candados hizo pensar a casi todos que el montaje de tan complicada parafernalia había sido construida con el sólo fin de allanar el camino de Meade, personaje sobre el cuál se concentraron los reflectores tan pronto cayó el telón de la XXII Asamblea Nacional del PRI. Este opinador, empero, se sostiene en la hipótesis de que ubicar al secretario de Hacienda como el aparente favorito de Los Pinos es tan sólo una especie de mampara detrás de la cual -lejos de miradas inquisitivas- se sigue cocinando a fuego lento y con gran cuidado la candidatura de Nuño.
Contradicción necesaria
El PRI de Peña Nieto sabe bien que, para ser competitivo en el 2018, debe nominar un candidato que -paradoja amarga- no parezca priísta. Los estrategas tricolores saben también que ni siquiera una designación tan riesgosa como esa será suficiente para meter a su gallo a la pelea si no se le acompaña con propuestas que corrijan y enmienden sus posturas dinosáuricas. Tan así lo piensan que, sin debate y por unanimidad, los asambleístas aprobaron la eliminación del fuero constitucional que protege las raterías de sus miembros más emblemáticos.
ANTENA NACIONAL -2-
Futbolista en enredos
La presunción de responsabilidad que por lavado de dinero pesa sobre el futbolista Rafael Márquez y que deriva de investigaciones realizadas por el Departamento del Tesoro de los Estados, es un delito que, de comprobarse, no es menor como equivocadamente presumen no pocos simpatizantes del deportista. Por desgracia no es así; el narco, amigo lector, no tendría el poder que tiene sin el lavado de dinero, su indispensable complemento. Aunque el común de la gente no lo entiende, lavar el dinero negro que produce la venta de enervantes ilegales es tan pernicioso como el tráfico mismo, ese tráfico que lleva aparejados crímenes que, por visibles y sangrientos, todos execramos. El otro crimen, el de blanquear dinero sucio se lleva a cabo en sigilo, pero requiere de cómplices, unos inocentes y otros… no tanto.
Narco y lavado
Lavar dinero es actividad menos mediática que encabezar un cártel. Los delincuentes de cuello blanco, ni son conocidos ni se les componen corridos; sin embargo, son tanto o mas importantes para los efectos de la rentabilidad del crimen que los propios capos. No matan como ellos, pero el dinero que blanquean está manchado de sangre y de vicio. El punto es que la parte acusatoria, en este caso el Departamento del Tesoro norteamericano, acreditó depósitos de origen ilícito en fundaciones y negocios de Rafael Márquez por 107 millones de pesos. Y eso es lo que debe aclararse, antes de aventurarse a meter las manos al fuego por el futbolista, por carismático y buen deportista que haya sido. Ojalá que las indagatorias en curso lo eximen de culpas, y salga bien librado de tan desagradable episodio. Sería triste que no fuera así.
Para la Primera Plana
El PRI de Peña Nieto sabe que, para ser competitivo, debe nominar un candidato que -curiosa paradoja- no parezca priísta. Los estrategas tricolores saben también que ni siquiera una designación tan riesgosa como esa será suficiente para meter a su gallo a la pelea… si no se le acompaña con propuestas que corrijan y enmienden sus posturas dinosáuricas. Tan así lo piensan que, sin debate y por unanimidad, los asambleístas aprobaron la eliminación del fuero constitucional que protege las raterías de sus miembros más emblemáticos. ¡Por fin!