Viernes, Septiembre 7, 2018
Más temprano que tarde, en Tlaxcala se ha podido constatar que a veces si se puede estar peor, en el caso concreto de nuestras y nuestros flamantes legisladores locales, quienes tuvieron una entrada de “caballo ligero y a ver si no salen como burro flojo”, diría el abuelo.