Viernes, Mayo 19, 2017
Discretamente, otras no tanto, pero son reconocibles por su lento caminar, su arrogancia y esa mirada entre soñadora y encabronada que se asoma desde la lejanía, tal pareciera que bajan de la Malintzi, pero no, es el retorno en tiempos electorales de las vacas sagradas de la política en Tlaxcala.