Viernes, Marzo 2, 2018
El martes 20 de febrero, en la ciudad de Puebla, estuvo a punto de ocurrir uno de los crímenes más horrendos e inhumanos que uno pueda imaginarse: el linchamiento, sin causa justificada alguna, de un grupo de nueve muchachos, de nueve jovencitos que apenas comienzan a conocer en serio el mundo en que les tocó vivir, a la cabeza de los cuales iba Ovidio Celis Córdova, un joven abogado apenas salido de la universidad.