La dirigencia nacional panista tiene en sus manos las armas para elegir a un buen candidato o a estridente que insiste en llegar al poder.
La razón por la cual el dirigente nacional del PRD Agustín Basave y el dirigente nacional del PAN Ricardo Anaya han llevado a cabo pláticas y reuniones es para llegar a acuerdos sobre la posibilidad de establecer alianzas entre sus partidos teniendo como esencia fundamental dos aspectos:
1. La alianza o la candidatura común entre el PAN y PRD puede derrotar al PRI.
2. El candidato que se encuentre mejor posicionado de los dos partidos, debe ser el candidato de la alianza o de la candidatura común.
En el caso de Tlaxcala habría que preguntarse por qué, cuál es la razón, cuál es el motivo o qué intereses ocultos tiene la precandidata del PAN la Senadora Adriana Dávila Fernández quien ha rechazado tajantemente la alianza, quién ha boicoteado a la alianza, quién ha ofendido a la candidata del PRD y ha despreciado, denigrado y minimizado a su dirigente nacional (PRD), quién ha engañado a su dirigencia nacional con estudios de opinión a modo pagados por ella, quién ha expresado ser la más popular, pero no por su trabajo político, sino por sus escándalos privados similares a los de su compañero de curul candidato derrotado el pasado domingo en Colima; Jorge Luis Preciado Rodríguez, así también como por los escándalos bochornosos y vergonzosos de sus principales colaboradores en el estado. Quién ha mentido y engañado a su dirigencia nacional con los acuerdos político-electorales que ha pactado con el actual Gobernador del Estado, quién ha expresado en todo momento y oportunidad ser fiel y leal aliada de Felipe Calderón Hinojosa y su esposa Margarita Zavala a quienes les ha asegurado y garantizado su apoyo incondicional en 2018?
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Es evidente que el actual dirigente nacional del PAN “El Chico Maravilla” Ricardo Anaya no conoce Tlaxcala, no conoce a su dirigencia estatal y mucho menos a su militancia. No conoce las entrañas de cómo el PAN cuando ganó la gubernatura con un candidato de origen y formación priísta, que por cierto en la elección de 2006 apoyó a AMLO y en 2010 no apoyó a su candidata a la gubernatura, Adriana Dávila, hoy nuevamente precandidata.
Ante la mala decisión del CEN del PRI de no postular a su mejor candidata a la gubernatura, quien es la mejor posicionada en el estado por encima de todos los precandidatos de todos los partidos políticos. Ante la debilidad y fragilidad del candidato del PRI. Ante los sueños, deseos y esperanzas de la candidata del PRD, el mejor candidato y seguro triunfador de llegar a celebrarse la candidatura común sería: José Alejandro Aguilar López.
Aunque habría que señalar que su principal enemiga sería la Senadora Adriana Dávila quien en su obsesión y desesperación de ser ella o nadie, haría todo lo posible para que sus acuerdos con el Gobernador se llevaran a cabo aun cuando ganara la candidata del PRD o el candidato del PRI.
¿Cómo elegirá el PAN a su candidato? ¿Cuál va a ser el criterio que pesará en la decisión? ¿Cuáles serían las razones objetivas para elegir a su candidato? ¿Pesará más el engaño y el chantaje o la disciplina y lealtad?
Los dos perfiles de los precandidatos del PAN son los de una perdedora y los de un triunfador. ¿A quién elegirán?
Adriana Dávila Fernández fue candidata a Diputada Local en 2004 y perdió. Fue candidata a la gubernatura en 2010 y perdió la elección. Fue candidata al Senado en 2012 y perdió la elección. La suerte le ha dado la oportunidad y el alto honor de ser legisladora a través de la vía plurinominal, aunque su trabajo ha dejado mucho que desear, su evaluación está a la vista de todos.
José Alejandro Aguilar López es miembro activo del PAN desde 2001, ha sido candidato a Presidente Municipal en 2001 y ganó la elección, ha sido candidato a Diputado Federal y ganó la elección, ha sido candidato a Diputado Local y ganó, volvió a ser candidato a Presidente Municipal y volvió a ganar. Tiene una carrera de trabajo y arraigo con la militancia y las bases reales del PAN, ha sido disciplinado y leal al partido, sin estridencias y escándalos, sin mentiras ni chantajes ha respondido a su partido. No es obsesionado con la búsqueda del poder por el poder.
Adriana Dávila Fernández ha pagado a diversas consultorías político-electorales, por cierto patitos, que lo único que buscan es robar y engañar a candidatas despistadas. Ha pagado diversos trabajos FODA, trabajos de imagen pública y encuestas a modo.
José Alejandro Aguilar López todo lo contrario, los últimos estudios de opinión mandados a hacer por las candidatas y los candidatos del PRI, MORENA y PRD, lo colocan como el principal adversario ante el débil y frágil candidato del PRI.
¿Qué irá a privilegiar la dirigencia nacional del PAN chantaje, mentira, escándalo y estridencia o bien militancia, disciplina, lealtad y pulcritud?