Familiares y pacientes se quejan de que no paran las irregularidades y aumenta el hacinamiento y los contagios
Tres meses han transcurrido luego del escándalo público que desató la denuncia de enfermos con insuficiencia renal crónica, sobre el funcionamiento y servicios de una clínica subrogada por el IMSS, donde los pacientes de hemodiálisis recibían en condiciones inadecuadas el tratamiento.
VECINOS CONFIRMAN PROPIEDAD
Y denuncian que todo sigue igual, y los familiares que pidieron guardar el anonimato por temor a represalias, dijeron ante medios de comunicación que se han multiplicado los contagios son funestos desenlaces entre los pacientes.
Insistieron en señalar que el sector salud federal debe de abrir una investigación, porque las instalaciones propiedad de la familia Barbosa-Bonola, de la delegada de la STyPS, Viviana Barbosa Bonola, no reúnen las condiciones adecuadas.
Te puede interesar:
Dona SMDIF Calpulalpan cajas de hemodiálisis
Dijeron que aún no hay una explicación clara por la razón de que le hayan quitado la subrogación a la clínica anterior, ya que todo parece indicar que “existe un tráfico de influencias entre el delegado del IMSS y la delegada de la STyPS”.
Resulta que algunos de los propios pacientes hicieron notar que en la presidencia de comunidad de Acxotla del Río, y por versiones de los vecinos de la clínica, que lo que antes era un salón de fiestas, resulta ser propiedad de la familia Barbosa Bonola.
¿TRÁFICO DE INFLUENCIAS?
Esto nada tendría de particular, si esa propiedad no formara parte del patrimonio familiar de la delegada de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social en Tlaxcala, Viviana Barbosa Bonola.
Te puede interesar:
En Tlaxcala será realidad una clínica de tratamiento para hemod...
Lo que lleva a deducir de nueva cuenta que el delegado del IMSS, Ariel Leyva Almeida aprobó la licitación para que la clínica entrara en funcionamiento a finales del mes de octubre.
“La sospecha aumenta porque se supone que la delegada de la STPS es la encargada por parte del gobierno federal para salvaguardar la seguridad física de los trabajadores y garantizar una adecuada atención del sector salud”, pero en este caso lo que se ha descubierto despierta sospechas.
Pero casi la sospecha se confirma cuando es precisamente el delegado del supuestamente vigilado IMSS en Tlaxcala por la STPS, Ariel Leyva Almeida, de quien su jefe de prensa informa que “ha realizado recorridos con la finalidad de que el prestador de servicio subrogado cumpla con las condiciones que marca el contrato”.
Por su parte Agustín Amaya Chávez, el director de la clínica, dijo que el arrendamiento de la propiedad fue fortuito, que no sabía que era parte de la propiedad de la familia de la delegada de la STP y que el trató lo del inmueble con Esperanza Bonola.
Indicó que la adjudicación de la subrogación para la prestación del servicio de hemodiálisis fue producto de una licitación incluso a nivel nacional y que por su parte no existe ninguna situación irregular.
Lo cierto es que siguen las quejas, y se habla de personas fallecidas y no se olvida la frase del delegado Leyva Almeida quienen su momento dijo “denme chance”, pero ya pasaron cuatro meses y las quejas de los pacientes y sus familias no paran.