Criptocracia. Lorena Cuéllar
http://linkis.com/www.sdpnoticias.com/FV5pF
-El gobierno de González Zarur en los primeros lugares del cuadro del deshonor.
Hoy se encuentran en marcha procesos electorales en un tercio del país para la renovación de los poderes locales, entre ellos Tlaxcala. Por el PRD, la candidata a gobernadora es Lorena Cuellar de quien tengo una muy buena impresión surgida por su trabajo como legisladora y ex presidenta municipal de Tlaxcala capital. El perfil de Lorena se requiere hoy más que nunca para romper un círculo perverso que existe en Tlaxcala donde el ejercicio abusivo del poder, la colusión y la impunidad han adquirido carta de naturalización. Existen, por supuesto, elementos que permiten sustentar lo que aquí afirmo.
Lo que sostengo es la descripción que arrojan rigurosos estudios, entre ellos el de la Organización para el Desarrollo y la Cooperación Económica (OCDE) de la cual México forma parte. En efecto, la OCDE al hacer un análisis de bienestar y desarrollo desglosado a nivel regional o estatal pone de relieve lo que pasa en Tlaxcala, particularmente en los últimos años, justo en el periodo de gobierno del señor Mariano González Zarur.
Con datos de la OCDE – que nadie podría afirmar que es parte de un “complot” contra González Zarur- el gobierno tlaxcalteca se encuentra en los primeros lugares del cuadro del deshonor. El análisis de la OCDE se divide en nueve indicadores donde 0 es la calificación más baja posible y 10 la más alta. (http://www.oecdregionalwellbeing.org/region.html#ME29).
En el primer indicador relativo al acceso a servicios para la población Tlaxcala tiene una calificación que deja sorprendido a cualquiera con el ¡0.0! como la evalúa la OCDE. Este indicador es un ingrediente básico para el desarrollo en el que Tlaxcala no tiene nada o si lo tiene es tan bajo que la OCDE no le da ni una décima de punto.
El segundo indicador es el relacionado al involucramiento de la sociedad civil en la vida pública, la apertura gubernamental a la retroalimentación ciudadana. Aquí también la OCDE califica al gobierno de Tlaxcala con el ¡0.0! parecería que está uno viendo el programa de Ripley, ¡aunque usted no lo crea!
El tercer indicador está dedicado a la educación. Las calificaciones no son, en modo alguno para presumir. Tlaxcala de acuerdo a la OCDE tiene una calificación ¡1.0! lo que revela que falta todo por hacer en este estado.
El cuarto indicador es el relacionado a la existencia de empleos y es donde Tlaxcala tiene su mejor calificación dentro de lo que cabe con la intervención del sector privado para alcanzar el 6.4
El quinto indicador se dedica a evaluar el medio ambiente. Por fortuna para Tlaxcala no es un valle como la Ciudad de México ni tiene el flujo vehicular y complejidad industrial que las grandes urbes del país. No obstante, a pesar de tener todo a favor, la OCDE le otorga a Tlaxcala la calificación de 5.5
El sexto indicador es fundamental, es el referido a los ingresos de las personas. De nueva cuenta, Tlaxcala tiene una calificación según datos de la OCDE de ¡0.0! lo que refleja la gravedad de la situación de este estado del país.
El séptimo indicador mide la salud, el acceso a la salud de las personas. De igual forma, Tlaxcala se encuentra en una situación deplorable al ser calificada por la OCDE con el 2.3 lo que deja en claro todas las oportunidades de mejora que existen.
El octavo indicador evalúa la seguridad. Hay que recordar que la existencia del Estado en su sentido conceptual se justifica para garantizar la seguridad y la libertad de las personas. En este indicador Tlaxcala está calificado con el 1.2
El noveno y último indicador se refiere al acceso a casas habitación y distribución de viviendas entre los habitantes. De nuevo los datos de la OCDE son inclementes con el gobierno de González Zarur al calificar a Tlaxcala con el ¡0.0!
De la lectura de los datos de la OCDE queda claro que es urgente cambiar el rumbo de gobierno. La opción que ofrece el candidato del mismo partido del gobernador, el PRI, y quien fue parte activa para que Tlaxcala esté en esas circunstancias, Marco Antonio Mena Rodríguez, garantizaría que las cosas siguen como están en el mejor de los casos y en el peor que se unifiquen en 0.0 los indicadores que hoy están arriba de la cifra más baja posible.
Por otro lado, la candidata del PAN, la senadora con licencia, Adriana Dávila, a quien conocí como una capaz y eficaz colaboradora del PAN ha sufrido una grave transformación y está relacionada con una polémica desafortunada para ella y el país entero, la trata de personas. Adriana ha hecho todo lo posible y lo imposible para reformar la ley general en la materia, pero esa iniciativa ha sido vista como contrarreforma por los organismos de la sociedad civil y organismos internacionales dedicados al tema, cuyos presuntos beneficiarios serían únicamente los tratantes. No sé si por colusión, ignorancia u omisión, Adriana se ha metido en una causa que le resta al talento y empuje que yo le conocí. Lo cierto es que no puede servirle esa polémica como carta de presentación para gobernar Tlaxcala, peor aun cuando la trata de personas es un flagelo precisamente en esa entidad.
De esta suerte, Lorena Cuellar es la opción posible y deseable no sólo por descarte de sus adversarios en esta contienda, sino por su compromiso que- me consta- tiene por rehacer lo hecho mal en Tlaxcala y volver a poner a ese estado en el rumbo correcto en el que hoy no está.
@evillanuevamx
[email protected]
El Dr. Ernesto Villanueva es Investigador Titular C de Tiempo Completo definitivo por oposición del Instituto de Investigaciones Jurídicas UNAM.