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Un youtuber salva a miles de personas dejándose morder por 200 serpientes venenosas

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El youtuber Tim Friede lleva dos décadas experimentando con el veneno de sus serpientes con el objetivo de encontrar un antídoto universal

La sangre recorre sus antebrazos mientras él sonríe y habla a cámara. Le acaba de morder una de las serpientes más mortíferas del mundo, una mamba negra, pero a Tim Friede, un youtuber de Wisconsin, le importa bastante poco. Aunque sean dos mordeduras, es decir, suficiente para matarte unas cuantas veces. "Con la mamba negra es un dolor instantáneo.

Es como ser picado por mil abejas. Las abejas pueden tener uno o dos miligramos de veneno, pero una picadura de mamba puede contener de 300 a 500 miligramos”, explica a BBC este señor de 51 años que ha sido mordido más de más de 200 veces en los últimos 20 años. Eso sin contar las 700 veces que se ha inyectado el veneno directamente de forma paulatina para ir desarrollando los anticuerpos.

Se dejó morder por 200 serpientes venenosas para salvar la vida de miles de personas

El youtuber Tim Friede lleva dos décadas experimentando con el veneno de sus serpientes con el objetivo de encontrar un antídoto universal

La sangre recorre sus antebrazos mientras él sonríe y habla a cámara. Le acaba de morder una de las serpientes más mortíferas del mundo, una mamba negra, pero a Tim Friede, un youtuber de Wisconsin, le importa bastante poco. Aunque sean dos mordeduras, es decir, suficiente para matarte unas cuantas veces. "Con la mamba negra es un dolor instantáneo. Es como ser picado por mil abejas.

Las abejas pueden tener uno o dos miligramos de veneno, pero una picadura de mamba puede contener de 300 a 500 miligramos”, explica a BBC este señor de 51 años que ha sido mordido más de más de 200 veces en los últimos 20 años. Eso sin contar las 700 veces que se ha inyectado el veneno directamente de forma paulatina para ir desarrollando los anticuerpos.

El objetivo de Tim era, según sus propias palabras, superar su miedo atroz a morir mordido por una serpiente venenosa y, de paso, ayudar en la investigación para encontrar un antídoto universal a las mordeduras de serpiente. Eso sí, facturando en su canal de Youtube con vídeos que son un auténtico suicidio en línea.

En total, el americano estuvo 12 veces al borde de la muerte. "No lo hice para hacer videos de YouTube, quería salvar vidas y marcar la diferencia. Solo usé YouTube para encontrar a los médicos con los que trabajo ahora. Fue una gran apuesta. Y funcionó”, responde indignado a la cadena británica dejando claro que lo suyo es una pasión y una responsabilidad, no un negocio. Y, en realidad, es la única explicación posible para una persona dispuesta a exponerse a algunos de los venenos más crueles del mundo.