El zoológico del Altiplano mantiene cerradas sus puertas desde marzo por decreto del gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez a consecuencia de la emergencia sanitaria por la pandemia del COVID 19.
Sin embargo, están aplicando las medidas de bioseguridad para proteger la fauna silvestre de manera estrictica; a la fecha no se reportan ejemplares enfermos, informó la Coordinación General de Ecología (CGE).
El zoológico cuenta con un plan de manejo autorizado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), para contingencias donde tiene establecido una lista de acciones lógicas y ordenadas, dirigidas a enfrentar y abatir las eventualidades que, por naturaleza, pudieran considerarse peligrosas para el personal y los ejemplares albergados (fuga de los animales, incendios, sismos, inundaciones, brotes inminentes de enfermedades, plagas, entre otros).
Actualmente los trabajadores cuentan con overoles, botas, cubetas, carretillas y el guardia fauna no sale del área, se desinfectan previamente antes de abandonar la zona.
Al interior de las jaulas se realiza a diario la desinfección de toda la zona, albergues con bactericida proquibacter (formol, fenoles), cloro y jabón.
Se aplica permanentemente el programa de sanidad a cada especie, se aplican vacunas de desparasitación, exámenes clínicos de laboratorio.
El personal del zoológico lleva a cabo las medidas recomendadas para las autoridades sanitarias (aseo de manos, sana distancia, aplicación de gel antibacterial, no saludan de mano y ocupan cubrebocas y guantes de latex).
Además, no se tiene contacto directo con los animales, siempre se separan para dar comida y aseo en caso de felinos.