Rosa Ma. Velázquez
Miércoles, Junio 14, 2023
Colombia: La sobrevivencia de cuatro niños indígenas después de un accidente aéreo en la selva de la Amazonia, en Colombia, ha dado un giro inesperado. Ahora, su situación ha desencadenado una disputa por la custodia entre los familiares de los menores, luego de que el abuelo materno acusara al padre de los niños de maltrato doméstico.
El pasado 11 de junio, Narciso Mucutuy, abuelo materno de los niños, señaló a Manuel Ranoque, el padre, de haber agredido físicamente a su hija, Magdalena Mucutuy, quien falleció cuatro días después del accidente. Tras estos alegatos, la agencia de protección infantil colombiana intervino y decidió que los niños permanecerán en el hospital donde se encuentran hasta que se decida quién se hará cargo de su cuidado.
La directora del Instituto Colombiano de Bienestar Infantil, Astrid Cáceres, indicó en una entrevista para la estación de radio BLU que la institución no descarta la posibilidad de que los niños y su madre fueran víctimas de violencia doméstica. Manuel Ranoque, por su parte, admitió ante la prensa local que ha tenido problemas domésticos, pero argumentó que se trata de un asunto privado.
A pesar de las acusaciones y la situación de incertidumbre, los niños, que tienen edades entre 1 y 13 años, están recibiendo atención médica y psicológica mientras se recuperan de su experiencia traumática.
En medio de esta situación, destaca la figura de Lesly, la hermana mayor de 13 años, quien se convirtió en la heroína de esta historia al lograr proteger a sus hermanos en la selva durante 40 días gracias a los conocimientos que le enseñó su abuela.
El accidente ocurrió mientras viajaban con su madre desde su aldea Araracuara hacia San José del Guaviare. La aeronave en la que viajaban sufrió un fallo en el motor y se estrelló en medio de la selva. Durante más de un mes, los niños sobrevivieron comiendo harina de yuca, semillas y frutas que encontraron en la selva.
Las autoridades encontraron la aeronave dos semanas después del accidente, pero no había rastros de los niños. Según cuentan, a petición de su madre antes de morir, huyeron del lugar del accidente en busca de ayuda. Fueron encontrados el 9 de junio a 5 kilómetros del lugar del siniestro y trasladados a un hospital en Bogotá.
Mientras las investigaciones continúan, los abuelos maternos de los niños, Narciso y Fátima, esperan obtener la custodia de sus nietos. Esta historia, que comenzó con una lucha por la supervivencia en la selva, continúa ahora en un escenario judicial en el que se busca asegurar el bienestar de estos cuatro niños.