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Después de 18 meses de su cesárea hallan instrumento quirúrgico en el abdomen de una mujer
Una mujer en Nueva Zelanda vive durante 18 meses con un artefacto quirúrgico del tamaño de un plato de cena en su abdomen
Rosa Maria Velazquez
Martes, Septiembre 5, 2023
Nueva Zelanda: Un descuido médico alarmante ha sacudido al sistema de salud de Nueva Zelanda. Una mujer descubrió un artefacto quirúrgico, del tamaño de un plato de cena, en su abdomen 18 meses después de haber dado a luz por cesárea. El incidente se produjo en el Auckland City Hospital en 2020 y ha sido objeto de un informe condenatorio publicado este lunes por el Comisionado de Salud y Discapacidad de Nueva Zelanda, Morag McDowell.
La mujer, cuya identidad no ha sido revelada, padeció dolores crónicos durante meses y acudió en varias ocasiones al médico para determinar la causa. Incluso se sometió a varias radiografías que, sorprendentemente, no mostraron el rastro del objeto extraño. No fue sino hasta 2021, cuando acudió de urgencia al hospital, que los médicos finalmente descubrieron el artefacto quirúrgico mediante un TAC abdominal.
El objeto encontrado fue un retractor Alexis, o AWR, una herramienta quirúrgica de aproximadamente 17 centímetros de diámetro, destinada a mantener abiertas las incisiones durante las operaciones. Según los protocolos médicos, estos instrumentos deberían ser contados antes y después de cualquier intervención para evitar precisamente este tipo de incidentes.
Morag McDowell, Comisaria de Salud y Discapacidad, ha declarado que Te Whatu Ora Auckland, la Junta Sanitaria del Distrito de Auckland, había “incumplido el código de derechos del paciente”. Según el informe, la paciente fue atendida por una enfermera de aproximadamente 20 años, sin la capacitación ni las habilidades necesarias para asumir tal responsabilidad.
“La atención dispensada en este caso estuvo muy por debajo de los niveles adecuados y provocó un prolongado período de angustia a la mujer”, dijo McDowell. El informe reveló además que la mujer había tenido una cesárea programada debido a complicaciones como la placenta previa.
Este evento ha sacado a la luz preocupaciones sobre los procedimientos y la formación del personal en el sistema de salud de Nueva Zelanda. La Junta Sanitaria del Distrito de Auckland aún no ha emitido una declaración al respecto, pero es probable que se tomen medidas tanto a nivel interno como a nivel regulatorio para evitar que un incidente tan grave vuelva a ocurrir.
Este caso, sin duda, servirá como una llamada de atención tanto para el sistema de salud de Nueva Zelanda como para instituciones de salud en otros países, resaltando la importancia de seguir rigurosos protocolos y brindar una formación adecuada a todo el personal involucrado en procedimientos quirúrgicos.