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Los eternos novios Angelique Boyer y Sebastián Rulli nunca han pensado en boda
A pesar de ser una de las parejas más sólidas del espectáculo, la actriz reveló su aversión a las bodas
Rosa Maria Velazquez
Lunes, Noviembre 6, 2023
En una década de relación, la famosa pareja conformada por Sebastián Rulli y Angelique Boyer ha enfrentado numerosos cuestionamientos sobre si algún día darán el gran paso hacia el altar. Sin embargo, parece que esta vez, la realidad no superará la ficción, ya que ambos actores han dejado claro que el matrimonio no está en sus planes, al menos por parte de Angelique.
A pesar de haber protagonizado múltiples bodas en melodramas de la pantalla chica, la pareja ha decidido que estos votos solo quedarán en la ficción. Sebastián Rulli, quien ya estuvo casado anteriormente, y Angelique Boyer, quien nunca ha dado el sí de manera legal o religiosa, han optado por mantener su relación sin compromiso formal.
La pareja, que comenzó su romance en 2014 durante las grabaciones de la telenovela “Lo que la Vida me robó”, ha demostrado ser una de las relaciones más duraderas en el mundo del espectáculo. Su amor no solo se ve en la pantalla, sino que también lo comparten en sus redes sociales, donde frecuentemente muestran momentos íntimos y divertidos.
Sin embargo, a pesar de su sólida relación, Angelique Boyer ha dejado claro que no es fan de las bodas. Durante una conversación con reporteros, la actriz expresó su opinión sobre el tema con total sinceridad y sarcasmo. “¡No, ay no qué flojera! El vestido termina hecho un asco, y los que mejor se la pasan son los invitados, gracias a los que me invitan a sus bodas, soy la más feliz”, declaró, revelando su aversión a los eventos matrimoniales.
Aunque la pareja ha enfrentado rumores y especulaciones sobre su relación a lo largo de los años, han demostrado que su amor es fuerte y duradero. A pesar de que se conocieron años antes cuando ambos fueron protagonistas de la telenovela “Teresa”, fue hasta que los dos se encontraban solteros que decidieron darse una nueva oportunidad en el amor, consolidando así una década de amor y complicidad que, al menos por ahora, no incluye un pase por el altar.