El polémico establecimiento Chinju-ya en Yokohama provoca controversia al vender platillos con animales en peligro de extinción
Rosa Ma. Velázquez
Martes, Diciembre 19, 2023
Yokohama, Japón: Un restaurante japonés, conocido como Chinju-ya y ubicado en el área de Sakuragi-cho en Yokohama, ha desatado una intensa polémica en las redes sociales al incluir en su menú ajolotes fritos, un anfibio endémico de México que se encuentra en peligro de extinción.
Sin embargo, la controversia no se detiene aquí, ya que el restaurante también ofrece platillos elaborados con animales exóticos, incluyendo ardillas, orcas e incluso oso panda.
El establecimiento se ha ganado una reputación por vender alimentos elaborados a partir de animales que muchas veces están en riesgo de desaparecer.
La revelación de este inusual menú ha causado conmoción en las redes sociales y ha generado una ola de indignación, especialmente en la comunidad mexicana.
Además de los ajolotes, Chinju-ya ofrece una variedad de especies poco convencionales en su menú. Algunas de las que se mencionan incluyen cucarachas, gusanos gigantes, ranas, ardillas, orcas, mapaches, osos pardos y, sorprendentemente, incluso osos panda.
Algunos de estos platillos son considerados “especiales” y requieren una reserva previa debido a su rareza.
La noticia sobre la existencia de este restaurante japonés se hizo ampliamente conocida después de que promocionara los ajolotes fritos como un “producto limitado”, lo que generó una fuerte reacción en las redes sociales.
La comunidad mexicana e internacional expresó su indignación, destacando que los ajolotes son animales en peligro de extinción, en gran parte debido a la destrucción de su hábitat natural en el humedal de Xochimilco, según la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
La controversia en torno a Chinju-ya ha planteado importantes preguntas éticas y medioambientales sobre la comercialización de animales en peligro de extinción y especies exóticas como parte de la gastronomía.
La discusión sobre la responsabilidad de los restaurantes y la conservación de la biodiversidad continúa mientras las redes sociales y las organizaciones defensoras de los derechos de los animales siguen de cerca este caso.