Deportes

Presupuesto del IDET lo utilizan para comprar cacahuates, tacos de canasta y pagar la excesiva nómina

Es urgente que se realice una revisión profunda y transparente del presupuesto destinado al deporte.

En unos días el paquete presupuestal para el estado de Tlaxcala será aprobado, y entre los rubros contemplados, el Instituto Estatal del Deporte (Idet) recibirá una asignación de más de 70 millones de pesos, un monto considerablemente mayor al que se manejaba en los años de la llamada era de la austeridad.

Este incremento, que podría ser motivo de celebración por la aparente mejora en el financiamiento al deporte en la entidad, ha generado fuertes críticas de la comunidad deportiva local debido a los presuntos excesos y mala administración de los recursos.

El titular Daniel Moncayo Cervantes estaría dándose vida de millonario con el presupuesto público para conocer nuevas ciudades y tomar café de las marcas más conocidas en México.

Y aunque en un primer vistazo podría parecer un avance para la inversión en actividades deportivas, las quejas sobre la distribución de los fondos apuntan a que, como ha sucedido en administraciones pasadas, la mayor parte del dinero se destina a gastos corrientes como el pago de la nómina de personal sindicalizado y de confianza, en lugar de ser invertido directamente en el desarrollo de los deportistas y sus programas.

De acuerdo con testimonios de trabajadores del sector, el instituto sigue con la misma metodología de trabajo: una gran cantidad de empleados realizando tareas sin justificación que, según los denunciantes, suelen ser asignadas a actividades fuera de lo relacionado con el deporte, como traslados innecesarios de documentos o viajes a diversas partes del país, en ocasiones con gastos no justificados.

Entre los ejemplos de los abusos mencionados, destacan facturas excesivas por productos como taquitos de canasta, cacahuates japoneses o incluso cafés de Starbucks, lo que, según los denunciantes, forma parte de una cultura de mal manejo de recursos.

“El deporte debería ser la prioridad, no los gastos absurdos de funcionarios que se están llevando el dinero mientras los deportistas siguen luchando con lo mínimo”, manifestó otro inconforme que pidió mantenerse en el anonimato.

Además, se acusa que muchas de las subvenciones y apoyos a deportistas que deberían ser canalizados para su preparación y competencias terminan siendo desviados o no llegan a su destino final.

El cuestionamiento hacia el manejo de recursos en el IDET se intensifica cuando se toma en cuenta que, a pesar de este aumento presupuestal, los deportistas tlaxcaltecas siguen enfrentando dificultades para recibir los apoyos que necesitan para representar al estado en competencias nacionales e internacionales.

Este escenario se agrava con la eliminación del EFIdeporte, el estímulo fiscal para el fomento del deporte, que fue utilizado de manera irregular en el pasado por personajes como Ricardo Salinas y Ana Guevara, quienes, según denuncias previas, habrían desviado recursos públicos a través de este mecanismo.

La presidenta Claudia Sheinbaum, a sugerencia de Romel Pacheco, tomó la decisión de eliminar dicho estímulo fiscal, buscando poner freno a estos actos de corrupción que afectaban el destino de los recursos destinados al deporte.

La situación en el Instituto del Deporte de Tlaxcala sigue siendo un tema de preocupación, y mientras los funcionarios continúan justificando el uso de los recursos con eventos de poco impacto para la comunidad deportiva, los atletas siguen luchando por condiciones más dignas.

Es urgente que se realice una revisión profunda y transparente del presupuesto destinado al deporte, que los recursos realmente se inviertan en los deportistas y no en gastos administrativos que poco tienen que ver con el desarrollo de la actividad física en Tlaxcala.

La comunidad deportiva tlaxcalteca merece un trato justo, y no puede seguir siendo víctima de un sistema que parece priorizar el gasto en nóminas y viajes en lugar de fortalecer el potencial de los deportistas que representan al estado.