Educación
TCyA podrido protegería la corrupción y desacata la justicia federal en el caso del 7 de Mayo
El Tribunal está podrido y actúa como cómplice del abuso”, expresaron miembros del sindicato inconformes con la corrupción institucional.
Adolfo Tenahua Ramos
Lunes, Octubre 6, 2025
El Tribunal de Conciliación y Arbitraje de Tlaxcala volvió a exhibir su rostro más oscuro y corrupto, al negarse a acatar la resolución federal que reconoce como legítima la dirigencia del Sindicato “7 de Mayo”, encabezada por Enrique Escobar Cortéz, y al solicitar una prórroga que solo prolonga la ilegalidad, el abuso y la manipulación política.
A pesar de que el Segundo Tribunal Colegiado en el Estado, mediante el Amparo en Revisión 453/2023, confirmó el triunfo rotundo del Comité Ejecutivo electo en noviembre de 2023 —respaldado por más del 70% de la base trabajadora—, el órgano local decidió “ganar tiempo” con una prórroga de ley, una jugada que los sindicalizados califican como una maniobra vergonzosa para proteger intereses oscuros y seguir manteniendo a personajes que ya fueron repudiados por la mayoría.
La actuación del TCyA es vista como una afrenta directa al Estado de Derecho, pues con su omisión y retraso viola una sentencia firme de un tribunal federal, lo que podría derivar incluso en sanciones por desacato judicial. “Ya basta de burlarse de los trabajadores y de la ley. El Tribunal está podrido y actúa como cómplice del abuso”, expresaron miembros del sindicato inconformes con la corrupción institucional.
Durante más de dos años, el gremio ha denunciado imposiciones, hostigamiento y manipulación desde las mismas instancias que deberían garantizar la justicia laboral. Hoy, tras una victoria histórica ante la justicia federal, los trabajadores exigen que se cumpla sin excusas el fallo, y advierten que no permitirán más atropellos ni dilaciones disfrazadas de legalidad.
La solicitud de prórroga por parte del Tribunal no solo retrasa el reconocimiento oficial del Comité legítimo, sino que confirma la descomposición y la podredumbre del sistema judicial local, un aparato que prefiere proteger a los corruptos antes que respetar la voluntad de los trabajadores.