Algunos comerciantes comenzaron a regalar plátanos a los transeúntes como forma de protesta.
La disputa por el tradicional tianguis de los lunes en Calpulalpan escaló este lunes a uno de sus momentos más tensos, luego de que elementos de seguridad pública y personal antimotines acudieran para impedir la instalación de comerciantes, provocando confrontaciones verbales y un ambiente de alta tensión en el centro del municipio.
Desde las primeras horas del día, decenas de vendedores llegaron a las calles donde durante años han desarrollado su actividad comercial. Sin embargo, la presencia de policías y granaderos generó inconformidad entre los tianguistas, quienes reclamaron a las autoridades el derecho a trabajar y obtener el sustento para sus familias.
Los comerciantes acusaron al gobierno municipal encabezado por el alcalde José Manuel Jiménez del Razo de mantener una política de presión para obligarlos a abandonar sus espacios tradicionales y aceptar una reubicación que, aseguran, afectaría gravemente sus ventas.
Durante varios minutos, la zona se convirtió en escenario de reclamos, consignas y discusiones entre vendedores y autoridades. Los inconformes recordaron que más de 600 familias dependen directamente de la actividad económica que genera el tianguis, considerado uno de los más importantes de la región.
En medio de la incertidumbre y la desesperación por la falta de ventas, algunos comerciantes comenzaron a regalar plátanos a los transeúntes como forma de protesta, argumentando que prefieren obsequiar su mercancía antes que verla echarse a perder por las restricciones impuestas para trabajar.
El conflicto se remonta a principios de abril, cuando el Ayuntamiento anunció la cancelación del tianguis en el primer cuadro de la ciudad y su traslado a la zona conocida como "El Mirador". La decisión fue rechazada por los vendedores, quienes denunciaron falta de diálogo y afectaciones económicas.
Además, los comerciantes sostienen que detrás de la medida existe la intención de liberar espacios para la instalación de parquímetros en la zona centro, una estrategia que consideran contraria a los intereses de quienes dependen del comercio popular.
La controversia incluso llegó a los tribunales. Recientemente, un Juez Federal concedió una suspensión definitiva a favor de los comerciantes, resolución que les permite continuar ejerciendo su actividad mientras se resuelve el fondo del litigio.
Pese a ello, el conflicto sigue sin solución y este lunes quedó claro que la confrontación entre autoridades y comerciantes está lejos de terminar y es que la situación se ha convertido en un problema social, económico y político que mantiene dividido a Calpulalpan.