Están obligados los sindicalizados a llevar diez personas; su liderazgo nunca existió y anda desesperada.
Trabajadores inconformes del Sindicato 7 de Mayo denunciaron que la dirigente Karina Erazo Rodríguez a través de amenazas, intimidaciones, chantajes e imposiciones, estaría utilizando la estructura sindical para organizar una movilización masiva con fines políticos y de supervivencia personal al frente de la organización, con el objetivo de exhibir fuerza y capacidad de movilización ante los grupos que ya se perfilan rumbo a la sucesión gubernamental de 2027.
De acuerdo con trabajadores consultados, la secretaria general Karina Erazo Rodríguez ha sostenido reuniones internas con delegados y agremiados en las que ha dejado claro que la movilización deberá desarrollarse de manera pacífica y sin consignas en contra del gobierno estatal, la cual se llevará a cabo el próximo 17 de junio.
Según las versiones recabadas, la instrucción ha sido evitar cualquier confrontación con la administración de la gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros, lo que levantado sospechas del origen real de la marcha y que la protesta no tiene como propósito exigir soluciones a demandas laborales, sino exhibir capacidad de convocatoria.
Los propios inconformes aseguraron que durante los encuentros celebrados al interior del sindicato no se han expuesto motivos específicos que justifiquen la marcha. Por el contrario, afirman que la principal consigna expresada por la dirigente ha sido la necesidad de "mostrar músculo y unidad".
Asimismo, denunciaron que la estructura sindical ha sido puesta al servicio de esta movilización y que existe presión sobre delegados y trabajadores para garantizar la asistencia de más personas, llegando incluso a pedir que cada integrante lleve al menos nueve acompañantes. De hecho, la líder y sus secuaces aprovecharon las reuniones para intimidar, amenazar fieles a su estilo a los compañeros para que cumplan con la cuota requerida de llevar a 10 personas más a la marcha.
Para un sector de la base, la demostración masiva tendría un trasfondo político y buscaría convertir al Sindicato 7 de Mayo en una moneda de negociación con los distintos grupos y aspirantes que comienzan a posicionarse con miras a la elección de 2027.
Y es que Karina Erazo enfrenta un escenario complejo ante la proximidad del fin del sexenio lorenista, quien cabe recordar la impuso como dirigente del sindicato, por lo que al convocar a una marcha trataría de engañar a los aspirantes al gobierno del estado de que tiene a la base de su lado, amen de fortalecer su permanencia e influencia mediante una exhibición de fuerza. En ese contexto, trabajadores recordaron la influencia política que mantiene Guadalupe Rodríguez, madre de la dirigente y cercana al círculo de la gobernadora, relación que, aseguran, ha permitido al grupo conservar poder al interior de la organización.
La convocatoria ha generado inconformidad entre trabajadores que consideran que el Sindicato 7 de Mayo debería concentrar sus esfuerzos en la defensa de salarios, prestaciones y derechos laborales, y no en servir como plataforma para proyectos políticos o para la negociación de cuotas de poder.