En Taiwán, Lorena Cuéllar Cisneros se reúne con expertos en el tema.
*Se fijan compromisos de apoyar en las investigaciones que permitan encontrar el origen del problema
Invitada por el embajador de Taiwán en México, Carlos Liao, la Senadora Lorena Cuéllar Cisneros viajó a la ciudad asiática como parte de las acciones que realiza en busca de apoyo y nuevas acciones para atender a los enfermos de insuficiencia renal en Tlaxcala.
La visita tuvo como objetivo conocer el trabajo que en aquel lugar se ha realizado en los últimos años para erradicar este padecimiento que actualmente ubica a Tlaxcala como la primer entidad en México con más casos registrados, siendo los niños y las personas de la tercera edad los más afectados.
Durante su estancia, la presidenta de la Comisión de Desarrollo Social se reunió con el doctor Lin Yuh-Feng, Director de la fundación de Prevención de Enfermedades Renales Crónicas, quien dio a conocer que en la isla la enfermedad está controlada, no obstante –dijo- cada 3 meses se hace un monitoreo para corroborar que no se presente otro caso.
De acuerdo con el doctor Yuh-Feng, uno de los mayores problemas a los que se enfrentaron las autoridades sanitarias de Taiwán fue la contaminación del agua por arsénico, en su mayoría causada por las grandes industrias, lo que mencionó pudo ser la casusa principal de que los casos de insuficiencia renal se dispararan en menos de una década.
El arsénico, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, está presente de forma natural en las aguas subterráneas, además de que se utiliza industrialmente como agente de aleación, y también en el procesamiento de vidrio, pigmentos, textiles, papel, adhesivos metálicos, protectores de la madera y municiones.
Asimismo, se emplea en los procesos de curtido de pieles, y en menor grado en la fabricación de plaguicidas y productos farmacéuticos, de tal forma que las aguas residuales de todas las industrias que se dedican a este tipo de procesos, contaminan aún más los mantos freáticos y cuando no hay un correcto tratamiento del agua que se utiliza para dar de beber al ganado, para el riego o para el consumo humano, esta se vuelve mortal.
El médico taiwanés sostuvo que –entre otras acciones- su gobierno tuvo que endurecer las sanciones para quien contaminara el agua, además de que en Taipei se puso en operación una planta purificadora que tiene 142 tanques con una capacidad de almacenamiento de 4 millones de metros cúbicos. Desde ahí una vez que el líquido es tratado se abastece a toda la isla.
La planta purificadora funciona mediante paneles solares y a través de tecnología de alto nivel se logra limpiar el agua de metales pesados, lo que la hace apta y segura para el consumo de sus habitantes.
De esta forma y según datos del Sistema de Datos Renales de Estados Unidos, Taiwán logró en 5 años pasar de 418 a 361 casos de insuficiencia renal crónica por cada millón de habitantes, lo que representa un avance importante para las más de 23 millones de personas que residen en esta ciudad ubicada a 200 kilómetros al sureste de la China continental.
Ante esto, Lorena Cuéllar Cisneros reitero la necesidad de continuar en la búsqueda de alternativas que han funcionado en otras naciones del mundo y que bien podrían ponerse en práctica en nuestro país para prevenir y, en su caso, atender a quienes padecen de insuficiencia renal crónica cuyo índice anual es de 40 mil personas y se estima que en 2025 el número de nuevos casos en su etapa terminal será de 65.9 por ciento.