Frente Tlaxcalteca
La economía mexicana, desde hace ya tiempo, atraviesa por una severa crisis y los ciudadanos esperan y exigen de manera urgente respuestas para sus incertidumbres, para sus inquietudes, para sus necesidades, para sus dificultades, para actuar y sobrevivir en el mundo que les ha tocado vivir.
Los problemas que hoy conocen los ciudadanos porque les afectan directamente, son distintos y requieren soluciones diferentes. En parte, estas repuestas tienen mucho que ver con la búsqueda de la eficiencia y calidad de los servicios que ofrece el sector público. Por eso estamos convencidos de que es tiempo ya de iniciar la renovación en la forma de gobernarnos, construyendo las instituciones adecuadas a las demandas y requerimientos de los tlaxcaltecas del siglo XXI.
Nuestro futuro cercano exige dar respuesta ya, a los interrogantes que las transformaciones continuas en el orden nacional están planteando, en todos los ámbitos, a los gobiernos estatales.
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Los ciudadanos únicamente depositan su confianza en la participación política, cuando ven que ésta les sirve para ejercer y acrecentar sus derechos en seguridad, educación, protección al medio ambiente, salud, agua potable, deporte y tantos otros que les permiten sentir que su gobierno trabaja para ellos. Gobernar hoy debe e implica lograr una mayor proximidad con los ciudadanos.
Desde el Frente Tlaxcalteca estamos conscientes que tenemos que enfrentar un grave riesgo: el de que los cambios sociales y económicos se produzcan aún al margen de la política. Si así fuese, no sólo se desdibujaría la función de los partidos, sino que se privaría a los ciudadanos de una respuesta política, eficaz, que evite su rechazo y abandono, ante una realidad compleja y cambiante, en un mundo donde todo está más cerca, pero donde, al mismo tiempo, todo es extraño y a veces al parecer carente de todo principio ético.
Esta realidad, como Frente Tlaxcalteca, nos impone el imperativo ético, en los próximos años, de combatir la inseguridad, la exclusión social y la pobreza e impulsar la integración de los jóvenes, de las mujeres, y de los grupos sociales desfavorecidos. Esto no sólo por razones de justicia y equidad, sino también por el más elemental sentido político.
El desafío que tenemos planteado es el de ayudar a construir una sociedad cohesionada, que dé a los ciudadanos la oportunidad de desarrollar todas sus potencialidades. Las oportunidades las tenemos que empezar a disfrutar. Como sociedad es tiempo ya de rebasar el nivel de sobrevivencia e ingresar en el de una vida plena. Esto se reflejará en más tiempo de vida con calidad. En más seguridad. En suma, en un mejor futuro para nosotros y nuestros hijos.
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No debemos olvidar el costo que asume un gobierno negligente, frente a las circunstancias de exclusión que viven sus gobernados. Riesgos que, aunque tardan en manifestarse, vulneran la gobernabilidad. Si bien vivimos todavía un momento de paz social, en Tlaxcala la pobreza, las adicciones, las deficiencias en la atención a la salud, las carencias de educación, el desempleo, los problemas de salud azotan ya nuestra realidad cotidiana.
En el Frente Tlaxcalteca, aspiramos a cambiar las formas vigentes de concebir la vida política, en donde se ha renunciado al valor democrático del consenso y del diálogo político. Hasta ahora, en nuestra historia, las principales políticas públicas no son concertadas entre todos los partidos destinados a alternarse en las tareas de Gobierno (como sí se hace en las democracias avanzadas de otros países).
La costumbre señala que la oposición es deslegitimada e ignorada; una vez que se triunfa en las urnas. Para romper con esta realidad y conscientes de que vivimos nuevos tiempos, en el Frente Tlaxcalteca decidimos que en el actual proceso electoral no apoyaríamos a ningún candidato, ni partido político.
Entre los integrantes de este movimiento social no existe el voto corporativo, cada uno tiene la libertad de decidir de acuerdo a su afinidad.
Una vez concluido el proceso electoral, seguiremos trabajando en la elaboración de una agenda pública que abarque las preocupaciones ciudadanas, por lo que consideramos deseable la inclusión de todos los actores políticos, para lograr la construcción de un futuro con dignidad para la mayoría de los tlaxcaltecas.
La realidad económica, política y social de México y de Tlaxcala nos impone coincidir en lo esencial. Tenemos que dar respuesta a los grandes desafíos que demanda una sociedad de ciudadanos, que ejercen sus derechos y cumplen sus deberes y que, en consecuencia, aspiran y exigen de la mayor parte de sus actores políticos comportamientos más activos, si quieren obtener la legitimación social imprescindible, tanto para gobernar como para representarla realmente.