La familia Erazo sigue tomando represalias con todo trabajador que no lleve a cabo su ideología.
Las viejas prácticas de la ex líder Guadalupe Rodríguez Guzmán y de la líder de oportunidad Karina Erazo volvieron al interior del sindicato 7 de mayo luego de que una trabajadora con 35 años de servicio acusara a ambos personajes de presuntos actos de hostigamiento, intimidación y abuso de poder para impedir que concluyera su proceso de jubilación.
Se trata de Martita N., quien a través de redes sociales hizo público el calvario que, asegura, ha vivido durante más de una década por no coincidir con la forma de operar y las decisiones impulsadas por la familia Erazo dentro de la organización sindical.
Según el relato de la trabajadora, después de cumplir con los años requeridos para retirarse y realizar los trámites correspondientes ante las instancias competentes, fue obligada por Karina Erazo y Guadalupe Rodríguez a desistirse de su jubilación para continuar laborando, pese a que legalmente ya había cumplido con todos los requisitos para concluir su vida laboral y de que enfrenta enfermedades crónicas y emocionales.
Pero la denuncia va más allá. Martita N. reveló que, en un acto que calificó como arbitrario y de presión, ambas dirigentes hace unas semanas la mantuvieron encerrada en las instalaciones del sindicato para exigirle que modificara su decisión, situación que describió como una experiencia de amenazas y amedrentamiento.
La afectada también sostuvo que las represalias en su contra comenzaron años atrás, cuando decidió no alinearse a la corriente que encabeza la familia Erazo. A partir de entonces, afirmó, fue marginada y privada de beneficios económicos y laborales, permaneciendo prácticamente relegada dentro de la estructura sindical.
"La persecución en mi contra no empezó ayer. Llevo más de diez años soportando represalias por no pensar igual que ellas, me congelaron, yo lo llamo así porque me dejaron olvidada sin recibir ningún beneficio por años”, expresó la trabajadora en su testimonio difundido públicamente.
La adulta mayor lamentó que el sindicato 7 de mayo esté en manos de gente sin escrúpulos y que continúan con la misma dinámica de las prácticas de presión y control que durante años han sido señalados por sectores inconformes.
Lo anterior pone a Karina Erazo Rodríguez en duda ya que por un lado le dice a la base que el sindicato atraviesa una nueva etapa para la organización, pero por otro lado actúa con presuntas conductas de intimidación y abuso de autoridad.
La familia Erazo sigue tomando represalias con todo trabajador que no lleve a cabo su ideología, le tome la contraria, debe permanecer callado y servicial, de lo contrario, según versiones de los trabajadores “ la misma Guadalupe Rodríguez ha dicho que quien no esté con ella es su enemiga y trata de hacer la vida de cuadritos tomando revancha y perjudicando a sus agremiados”.