Elecciones

En Morena nos alienta la denuncia, no debe haber intocables

Nos oponemos a la burla del hijo del gobernador pidiendo el voto para ser diputado, lamentamos la complicidad del PAN.

Con el respeto que merece el joven Mariano González Aguirre, ver en medios de comunicación su convocatoria a un debate, a los demás aspirantes a diputado por el distrito con cabecera en Apizaco es la coronación del oprobio al que está sometido el estado de Tlaxcala.

¿Dónde está la dignidad de los tlaxcaltecas ante este despliegue de cinismo?

Pedir el voto a la gente, pasando por alto el desgaste con el cual llegan, él y su padre, junto con los familiares y los llamados subordinados de un régimen de cinismo.

Es tan aberrante como observar a la priísta Guadalupe Sánchez Santiago, como candidata en el primer lugar plurinominal del PAN. Son los miembros de las mismas familias, repartiéndose de nuevo al estado como si se tratara del abordaje de piratas a la nave Tlaxcala, para seguir llevándola por los mares de la opacidad y el latrocinio.

En el país hay casos con un parecido extraordinario al de los González. Por ejemplo el del ex gobernador Andrés Granier de Tabasco, y su prole, encarcelada y exhibida entre otras faltas, defraudando al Sistema de Administración Tributaria (SAT).

Pero a Tlaxcala, este tipo de eventos no llegan. Pretenden ocultarse. Buscan mantener en un bajo perfil el contraataque de las familias empoderadas por más de sesenta años, en esto que podría ser la inclusión de las nuevas echadas y el tomar en cuenta a aquellos ofensivos casos que exigen posiciones argumentando un derecho de sangre.

En el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) no vamos a hacernos desentendidos con este tipo de burlas al Pueblo.

Realmente buscamos un Cambio Verdadero. Dejar atrás la influencia de la mafia empoderada entre parientes. Olvidarnos de esos malos momentos en la historia de Tlaxcala, momentos de vergüenza, de esclavitud, de atropellos, de despojos, ocasionados por estos saqueadores de la postmodernidad.

La manipulación de esta estirpe llega al grado de manipular a la gente, haciéndola partícipe de actos suntuosos, como la boda de ese hijo de gobernador, a quien aún no le llega el momento de entregar cuentas y explicar cómo le hizo para pagar semejantes gastos.

Una pareja promedio en el estado de Tlaxcala, en todo el país, ni en sueños podría dilapidar lo que este pseudo príncipe ha sido capaz de hacerlo ante la mirada incrédula de un Pueblo al que le cargan robos, secuestros, extorsiones, chantajes, asesinatos, hostigamiento.

Su grado de cinismo no se limita a pedir el voto. Desafía convocando a un debate.

¿Qué debatiría?, seguramente los niveles más bajos de desaprobación de su padre en las mediciones hechas cíclicamente. Ni siquiera alcanza un tres de calificación. Está peor que el presidente y el despeñadero al que nos ha llevado.

En Morena nos oponemos a este tipo de abusos. No le tenemos miedo a la denuncia. Estamos convencidos que somos un País de Leyes. Solo que mal intencionadas o mal aplicadas por una mafia empecinada en seguir vaciando las arcas nacionales.

Demos un voto a Martha Palafox Gutiérrez, la candidata de Morena a la gubernatura.

Entremos de lleno en el Cambio Verdadero.

Basta de este tipo de acciones vergonzantes, propias de un lugar sin ley, sin esperanzas de elevar su nivel de vida, sojuzgado por los que se sienten dueños del estado.

Tan seguros estamos que en México la justicia llega que, hoy podemos ver cómo fue removida del Centro de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) la persona que venía fungiendo como directora.

Fue ella quien ordenó el derribo de los anuncios espectaculares de Morena, pero permitió que siguieran en su misma ubicación, los anuncios del PRI y del PAN.

Su remoción nos alienta a la denuncia.

No debe haber intocables.