¿Cómo es posible que la familia Cisneros y sus candidatos, Lorena y Marco, persistan en alcanzar el poder si los agobia una imagen violenta.
La familia Cisneros debería excusarse con Tlaxcala y retirar a sus candidatos de la contienda, la perredista Lorena Cuéllar Cisneros y el priísta Marco Antonio Mena, quienes han colocado un halo de vergüenza en el espectro político de Tlaxcala.
Tal fue la propuesta de Abel Hernández Aguilar, hombre culto, candidato de Morena a alcalde por Yauhquemehcan y profundo conocedor de la clase política tlaxcalteca, su comportamiento, sus fichas informativas a las cuales deben la fama, buena o mala ganada a través de los años.
En entrevista con este medio, Abel Hernández, quien ha logrado una notable aceptación entre los ciudadanos de San Dionisio, recién habló de las familias enquistadas en el poder que, desde 1970 tienen tomado al estado, saqueando sus recursos y en no pocas ocasiones sembrando el terror para conseguir sus propósitos.
Hoy mismo nos sobresaltamos con episodios tan trágicos como la desaparición violenta de miembros de esa familia, donde contradicciones inculpan al hermano de un candidato y a la candidata que por más que trate de desmarcarse pertenece a esa estirpe, subrayó.
Con un poco de dignidad, un poco de vergüenza, esa familia debería optar por superar sus violentas diferencias, por aclarar el origen obscuro de su ofensiva riqueza, “excusarse de participar en una elección donde la gente lo que busca es un Cambio Verdadero”, expuso.
Es tiempo de devolver un poco de dignidad a la clase política. No podemos quedarnos cruzados de brazos al ver que una candidata maquillada como muñequita tenga un pasado tan tortuoso, al grado que hoy mismo periódicos como Excelsior dan cuenta de despojos cometidos por ella en contra de familiares indefensos.
Curiosamente los mismos, la señora Lorena y el señor Frabricio, cuñados ellos, miembros del clan Cisneros, aparecen en aquellas contradicciones registradas en la investigación que la procuraduría realiza por la desaparición de Margarita Cisneros, sostuvo.
Y condenó que ambos personajes insistan en llegar al poder. “¿Qué le espera a un estado si lo gobierna alguien con una caja de sorpresas violentes y legales en su pasado”?
Abel Hernández Aguilar ha unificado criterios en su municipio, Yauhquemehcan, y también se da tiempo para hacer un análisis puntual e imparcial de los acontecimientos en el estado.