Educación

Universidad Metropolitana de Tlaxcala podría desaparecer por pleito legal

Cervantes Díaz aseguró que tiene en su poder el documento notarial del inmueble para tomar posesión en el momento que lo considere necesario.

Este lunes se confrontaron dos representaciones legales en los inmuebles que albergan la Universidad Metropolitana de Tlaxcala para defender el título de la proceda, los involucrados son el contador Gregorio Cervantes Díaz y Marcelina Cruz Ordaz.

Los hechos se registraron en la avenida Independencia de Tlaxcala en donde fue necesaria la presencia de la fuerza pública.

Cervantes Díaz aseguró que tiene en su poder el documento notarial del inmueble para tomar posesión en el momento que lo considere necesario, ya que el entonces propietario Gregorio Cervantes Serrano le firmó los oficios necesarios para mantener la titularía.

En la intentona de tomar posesión el ex diputado local informó, “El conflicto inicio por un juicio de nulidad de matrimonio porque es la tercera mujer de mi padre legalmente, somos seis hermanos y ocho para que se repartan las cosas, no se ha querido hacer, se han hecho denuncias y demandas en contra de mi persona, por despojo, por robo, nada más por fregar, hubo un fraude en la universidad, falsificaron la sociedad, no nos llamaron y también se va a recuperar, y si se tiene que cerrar, que se cierre pero ya basta, esto querían llegar que lleguen hasta las últimas consecuencias, pero también que digan la verdad de como son las cosas, no nada más que uno le echen la culpa a la responsabilidad de este tema, somos los ocho hijos nada más y vamos pelear, porque ya basta, porque tienen que ser así las cosas”.

Además, el ex congresista dejó en claro, “aquí venimos porque yo tengo la propiedad, acá esta la clínica, acá está el despacho y esta es la propiedad de mi padre que sustenta con un poder para que vieran como se iban hacer las cosas”.

Por último, Marcelina Cruz dijo que siempre se mantuvo al frente de los negocios de Cervantes Serrano y que no pelea el matrimonio, sino que la parte material que le corresponde por trabajar 32 años para hacerse del patrimonio.