Educación
Exigen justicia y renuncia de Oralia y El Chómpiras tras ataque a alumno en COBAT 10, en Apizaco
La comunidad exigió justicia inmediata para Azael y responsabilizó directamente a Trujillo y a la directora del plantel, Oralia López Hernández, de no haber tomado medidas urgentes contra la agresora.
Adolfo Tenahua Ramos
Martes, Septiembre 30, 2025
La molestia contra el Director General del COBAT Tlaxcala, Alonso Trujillo, continúa latente luego de los recientes hechos violentos ocurridos en el Plantel 10, donde el alumno Azael fue atacado con un arma blanca por una compañera dentro de la institución. La comunidad estudiantil, exalumnos, padres de familia y ciudadanos acusaron a Trujillo de una alarmante negligencia, señalando que su pasividad permitió que la seguridad de los estudiantes quedara completamente desprotegida.
La crítica contra Trujillo no se limita a este lamentable incidente, ya que estudiantes y padres denunciaron que su gestión está marcada por la ineptitud, la falta de protocolos de seguridad y la incapacidad para responder a la violencia escolar. Además, señalaron la tolerancia frente a la venta y consumo de drogas dentro del plantel, evidenciando un patrón de desinterés y abandono que ha puesto en riesgo la integridad de generaciones de estudiantes.
La comunidad exigió justicia inmediata para Azael y responsabilizó directamente a Trujillo y a la directora del plantel, Oralia López Hernández, de no haber tomado medidas urgentes contra la agresora. La presión aumenta con la demanda de la renuncia inmediata de ambos funcionarios, acusados de incompetencia flagrante y de haber traicionado la confianza de alumnos y familias.
Los afectados también exigen la designación de un liderazgo capaz, que garantice un entorno seguro y digno para los estudiantes, junto con medidas de seguridad estrictas, vigilancia profesional y protocolos claros para erradicar la violencia y el consumo de drogas.
La comunidad educativa exige una disculpa pública por parte de Trujillo, ya que lo ocurrido demuestra la falta de responsabilidad y compromiso con la que actúa el director general en complicidad con directivos, por lo que lo que los firmantes interpretan como un desprecio absoluto hacia los afectados y la comunidad educativa en general.
Alonso Trujillo, para muchos, representa la cara de un COBAT fallido, donde la negligencia y la irresponsabilidad ponen en riesgo la vida y el bienestar de los estudiantes. La comunidad asegura que no cesará en su lucha hasta que se haga justicia y se rinda cuentas por este abandono institucional, dejando claro que la paciencia se ha agotado y que la exigencia de un cambio radical es innegociable.