Padres inconformes sostienen que el pleito no es solamente por quién decide en qué se gasta, sino por quién controla el dinero
El dinero destinado para mejorar el COBAT 01 terminó convertido en el botín de confrontación entre la directora del plantel y el comité de padres de familia, según se denunció a través de la parte inconforme.
Ambas bandos se disputan alrededor de 1.5 millones de pesos del programa federal La Escuela es Nuestra, cuyo manejo ya genera reclamos, acusaciones y exigencias de transparencia.
Mientras la dirección del plantel buscaría tener mayor injerencia en la administración de los recursos, integrantes del comité de padres tampoco escapan de los cuestionamientos.
Padres inconformes sostienen que el pleito no es solamente por quién decide en qué se gasta, sino por quién controla el dinero.
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Los quejosos acusan directamente a la directora Adelaida Mejía Rojas de intentar intervenir en el manejo del recurso. Dijeron que la académica tiene varios intereses por el control absoluto de los recursos y lo ha demostrado al intentar acaparar todo lo relacionado con las cuotas de padres de familia.
Pero del otro lado también hay avaricia, ya que integrantes del comité, entre ellos Jesús Portilla Águila y Ventura Sánchez, son señalados por padres de familia de concentrar decisiones relacionadas con el dinero y de buscar mantener el control sobre los recursos.
Según las quejas de la comunidad escolar, el dinero no se refleja en mejores condiciones para los estudiantes, por el contrario enfrentan una serie de problemas y carencias tanto en el ámbito escolar como administrativo
Cabe destacar que el COBAT 01 atiende a más de mil alumnos y, pese al recurso disponible, persisten reclamos por falta de agua y materiales para las actividades cotidianas. Es decir, mientras alrededor de 1.5 millones de pesos están en el centro de la disputa, las carencias siguen presentes dentro del plantel.
A ello se suman acusaciones sobre la posible utilización de facturas para justificar gastos y sobre presuntos costos inflados mediante proveedores cercanos a quienes administran el recurso. Son señalamientos que deberán comprobarse con documentos, facturas y comprobantes de pago.
Estás acusaciones reflejan que todos quieren tener voz sobre el dinero, por lo que padres inconformes exigen conocer cuánto dinero ingresó realmente al plantel, quién autorizó cada gasto, qué empresas o proveedores fueron contratados, cuánto se pagó por cada servicio y cuáles fueron las obras o adquisiciones realizadas.