Educación

Blas Marvin hunde al CECyTE; planteles en ruinas, alumnos entre goteras y la prioridad del vino

Padres de familia y docentes denuncian que el plantel está en condiciones deplorables, y que pese a las quejas constantes, Mora Olvera no ha movido un solo dedo.

El CECyTE 18 de Nopalucan se ha convertido en símbolo del abandono, la ineptitud y el cinismo que caracterizan la gestión de Blas Marvin Mora Olvera, director general del subsistema educativo, señalado por su desinterés total mientras las escuelas se desmoronan bajo la lluvia.

Las recientes precipitaciones dejaron al descubierto el infierno que viven los estudiantes: techos que gotean sin parar, paredes agrietadas, salones inundados y un olor constante a humedad y moho. “Aquí no estudiamos, sobrevivimos”, lamentó una alumna.

Padres de familia y docentes denuncian que el plantel está en condiciones deplorables, y que pese a las quejas constantes, Mora Olvera no ha movido un solo dedo. Peor aún, trabajadores del propio sistema aseguran que el funcionario pasa más tiempo “dándole gusto al cuerpo con el vino” que atendiendo los problemas urgentes de los planteles.

“Los alumnos están en riesgo, pero al director solo le interesa su comodidad. El CECyTE se cae a pedazos mientras él brinda”, acusan con indignación.

La comunidad exige la intervención inmediata del gobierno estatal y una auditoría profunda, pues consideran que el abandono ya roza la negligencia criminal.

Mientras Blas Marvin se casa con la indiferencia, los jóvenes estudian entre goteras y ruinas, demostrando así que la educación queda en el olvido.