Gobierno

Vocero disfraza la libertad de expresión con la defensiva institucional; insiste con los bots

El vocero reconoció que existen críticas legítimas hacia la gestión del gobierno estatal, pero atribuyó parte de la conversación digital a cuentas automatizadas que supuestamente distorsionan la realidad.

El vocero del Gobierno del Estado, Antonio Martínez Velázquez, volvió a hablar sobre bots, perfiles falsos y desinformación en redes sociales que afectan la imagen del gobierno local. Sin embargo, más que ofrecer soluciones, sus declaraciones revelan una estrategia de defensiva institucional y un intento de controlar la narrativa pública, mientras se proyecta como garante de la libertad de expresión.

En conferencia de prensa, Martínez Velázquez aseguró que “sería absurdo pensar que el Estado intente controlar el discurso público. Lo que buscamos es que los medios también reflexionen sobre los efectos de los mensajes que permiten circular en sus espacios”, frase que, lejos de disipar dudas, deja ver la intención de influir en cómo se percibe la información en medios y redes, bajo la apariencia de un llamado a la responsabilidad. El vocero reconoció que existen críticas legítimas hacia la gestión del gobierno estatal, pero atribuyó parte de la conversación digital a cuentas automatizadas que supuestamente distorsionan la realidad, situación que no comprobó al cien por ciento y que se quedaron en meros dichos.

A pesar de ese discurso trillado y espontáneo no ofreció datos concretos ni mecanismos claros para diferenciar la crítica de la supuesta desinformación, lo que refuerza la percepción de que su enfoque está más centrado en proteger la imagen oficial que en informar con transparencia.

En resumen, el vocero busca construir la imagen de un gobierno abierto al diálogo, mientras mantiene una estrategia de comunicación defensiva que prioriza la protección de la administración sobre la información objetiva y veraz; más aún porque con sus actitudes se dice atacado y mal direccionados los comentarios negativos que se realizan en su contra, pretendiendo que sólo él tiene la verdad absoluta y que las críticas hacia su persona y el gobierno local no lo acepta bajo argumentos no justificados ni comprobados.