Se acreditaron al menos nueve violaciones a los derechos humanos de Sandra Arana, entre ellas a su libertad e integridad personal.
El Tribunal de Enjuiciamiento del Primer Distrito Judicial del Estado de Zacatecas dictó sentencia absolutoria a favor de Sandra Arana Aguilar, médica cirujana originaria de Tlaxcala, quien permaneció privada de la libertad durante casi seis años acusada del delito de secuestro agravado.
La resolución fue emitida el pasado 19 de junio por el juez Adrián Rodríguez Rodríguez, quien determinó que las principales pruebas utilizadas para sostener la acusación fueron obtenidas mediante actos de tortura sexual durante su detención, por lo que ordenó excluirlas del juicio y de cualquier otro procedimiento relacionado con el caso.
Durante la lectura de la sentencia, el juzgador concluyó que se acreditaron al menos nueve violaciones a los derechos humanos de Sandra Arana, entre ellas a su libertad e integridad personal. Asimismo, señaló que dichas irregularidades generaron un “efecto corruptor” sobre el resto de los elementos probatorios presentados por la Fiscalía.
El Tribunal destacó que se trata de uno de los casos más graves de vulneraciones a derechos humanos que ha analizado dentro del sistema penal acusatorio. Además, recordó que la médica permaneció 2 mil 120 días privada de la libertad sin que existiera una sentencia condenatoria en su contra.
Sandra Arana fue detenida el 25 de agosto de 2020 en Tlaxcala por personas armadas vestidas de civil, a quienes posteriormente identificó como elementos de la Policía de Investigación de esa entidad. De acuerdo con su testimonio y diversos documentos elaborados por organismos de derechos humanos, durante su captura fue amenazada, golpeada y sometida a actos de tortura sexual.
Tras su detención fue trasladada a Zacatecas para enfrentar una acusación por secuestro agravado. Desde el 2 de septiembre de 2020 permaneció recluida en el Centro Regional de Reinserción Social Femenil de Cieneguillas bajo la causa penal 731/2020.
Pese a que la Fiscalía General de Justicia del Estado de Zacatecas solicitó una condena de hasta 90 años de prisión, el tribunal concluyó que las pruebas fundamentales del caso estaban viciadas por las violaciones cometidas durante el proceso de detención e investigación.
El caso ya contaba con antecedentes de reconocimiento institucional. En junio de 2022, peritos del Tribunal Superior de Justicia del Estado emitieron un dictamen sustentado en el Protocolo de Estambul, en el que concluyeron que existían elementos suficientes para acreditar que Sandra Arana fue víctima de tortura.
Posteriormente, en noviembre de 2023, la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Tlaxcala emitió una recomendación en la que documentó graves violaciones a sus derechos humanos durante la detención.
Con la sentencia absolutoria, Sandra Arana recupera su libertad tras permanecer casi seis años encarcelada, en un caso que ha generado cuestionamientos sobre la actuación de las autoridades encargadas de la investigación y procuración de justicia, así como sobre el respeto a los derechos humanos dentro del sistema penal mexicano.