Política
Con más pasado que futuro, Garrido reaparece con PAZ, pero carga una mochila de escándalos
El exlegislador enfrenta un escenario complejo, no solo tendrá que posicionar a un partido de reciente creación, sino también demostrar que puede superar el desgaste político.
Adolfo Tenahua Ramos
Miércoles, Julio 22, 2026
Mientras el partido PAZ intenta abrirse paso como una nueva opción política en Tlaxcala, uno de los personajes que más criticas ha acaparado es José Luis Garrido Cruz, quien ya comenzó a operar para convertirse en una de las principales figuras del instituto rumbo a las elecciones de 2027.
Lejos de representar una cara nueva, el exdiputado vuelve a la escena política con un historial de controversias que sigue pesando entre la opinión pública. Su apuesta consiste en reorganizar a su grupo político y aprovechar el nacimiento de PAZ para buscar nuevamente espacios de poder, en un momento en el que el electorado exige perfiles con mayor credibilidad.
Uno de los episodios que más afectó su imagen ocurrió cuando ocupaba una de las posiciones de mayor influencia en el Congreso del Estado. Un vehículo oficial del Poder Legislativo terminó destrozado tras un accidente en Ocotlán, situación que provocó una ola de críticas por el manejo del patrimonio público. Aunque el caso generó múltiples cuestionamientos, nunca quedó completamente esclarecido para la ciudadanía, alimentando las dudas sobre el uso de los recursos oficiales.
A esa polémica se sumó la difusión de imágenes en un centro nocturno para adultos abrió un intenso debate, pues contrastaba con el discurso político que promovía en ese momento bajo las siglas del entonces Partido Encuentro Social, instituto que defendía públicamente valores familiares y conservadores.
Hoy, con un nuevo partido y un nuevo discurso, Garrido intenta dejar atrás esos capítulos y presentarse como pieza clave del crecimiento de PAZ. Sin embargo antes de hablar de proyectos, se le recuerda por los hechos que marcaron su trayectoria.
Con el arranque de la carrera hacia 2027, el exlegislador enfrenta un escenario complejo, no solo tendrá que posicionar a un partido de reciente creación, sino también demostrar que puede superar el desgaste político que dejaron las controversias de su pasado.