ZOPILOTES DE CUELLO BLANCO
Como aves de mal agüero, cada temporada de elecciones, ya se miran en el cielo político de Tlaxcala sombras amenazantes, se aparecen en busca de víctimas, pero en este caso no para devorar restos, sino presupuestos de las campañas.
Los primeros en aterrizar son los integrantes del Partido de los Cuellos Blancos, son ni más ni menos que un puñado de empresarios tlaxcaltecas, quienes ya le agarraron el gusto de protagonizar espectaculares declaraciones mediáticas, propuestas, para que todo sea limpio y transparente.
Es una fauna diferente, que no se mezcla, y los hay desde restauranteros, hoteleros, dueños de hospitales, de ambulancias, de comercios, fábricas y hasta de changarros, que ya se han especializado en organizar mini debates, se transforman en observadores políticos y hasta en encuestadores de salida.
El chiste es que los candidatos los tomen en cuenta, que las y los candidatos los jalen, los apapachen les prometan que si se suman a su “proyecto”, en los próximos cuatro años y medio van a ser empresarios de primer mundo.
José Carlos Gutiérrez Carrillo el presidente del Centro Empresarial de Tlaxcala (CET), demandó a los actores políticos priorizar la presentación de propuestas en lugar de una lucha de lodo en las campañas de proselitismo, lo que también debería ser replicado en las redes sociales.
Como es costumbre, exigió a los candidatos a ocupar diferentes puestos de elección popular que se disputarán el próximo 5 de junio, que el sector privado sea escuchado, lo cual cambiará la dinámica de ese grupo patronal que en los últimos años ha organizado foros para conocer las propuestas de los candidatos.
Como cada año, el también dirigente de los empresarios adheridos a la COPARMEX), dijo que el sector privado en Tlaxcala buscará un cambio en este proceso electoral, en el sentido de escuchar las propuestas de los candidatos.
A toro pasado, ahora si exigen transparencia, que todo sea legal, como ellos quieren y se olvidan que han pasado cinco años con la bota en el cuello y observando con mansedumbre cómo otros “empresarios” y prestanombres se llevan el dinero de las arcas de Tlaxcala.
¿Usted les cree?
ZOPILOTE TRICOLOR
Resulta que otro zopilote que merodea en Tlaxcala, es el hijo que nunca tuvo el coordinador de Prensa y Relaciones Públicas, Raymundo Vega, hablamos del chiapaneco Carlos Villanueva, quien salió disparada de la administración estatal, por conspirar en contra de la hija del gobernador.
Resulta que el tentáculo del gober precioso se hizo el aparecido en la ceremonia de ratificación del abanderado del PRI, Marco Mena Rodríguez, como si no pasara nada comenzó a dar órdenes a los lacayos de prensa de gobierno.
En el fragor de la emoción, con toda la “mala leche del mundo”, oculto tras bambalinas dio la orden para que el gobernador Mariano González Zarur le levantara la mano de su candidato.
Inocentemente y con una enrome sonrisa… posó para las cámaras.
En ese momento el dicente “coordinador de los esfuerzos de todititos los tlaxcaltecas” simplemente se balconeó, ya no será más huérfano de padre y madre políticos, ahora nadie le cree que gobierna sin colores.
Los resultados pueden ser fatales para Marco Mena, sin duda esta foto la atesoran sus contrincantes, para que en su momento, en el de las impugnaciones, salga a relucir esta foto que perversamente fue sugerida por el siniestro chiapaneco Charly Villanueva.
No tiene la culpa el indio, sino el que le hace caso para levantar la mano a un campeón, hasta ahora, sin corona y en espera de lo que venga, por cierto este señor Villanueva fue el orquestador para que la prensa no acompañe al Gobernador en sus giras.
Lo que en cinco años y dos meses del actual gobierno indica que en Tlaxcala el divorcio entre el Ejecutivo y algunos medios de comunicación fue insalvable y en peor de los casos, queda también demostrado que no hay, ni hubo un proyecto de comunicación.
ZOPILOTES AZULES
Adriana Dávila va por la gran aventura por segunda ocasión, está casi sola en su lucha, la parvada de zopilotes de su dirigencia y en el Congreso han evidenciado que se trata de una oposición mansita y convenenciera.
Dirigentes como diputados atienden el truene de dedos del mandamás, convenencieramente casi no protestan ante los grandes problemas sociales, la supuesta “oposición es de a mentiras.
Por eso su partido ha entrado en agonía, ellos no se quieren dar cuenta y al igual que los amarillos como “El Púas”, hablan de sus grandes triunfos y de epopeyas pasadas.
Sin embargo y al paso que van, se van a llevar una sorpresa, otra vez corren el riesgo de perder en todos los frentes, salvo que adopten la postura de bravuconadas de su dirigente nacional, pero no lo dice de frente, sino a través de las ondas hertzianas.
ZOPILOTE AMARILLO
Otro que ya planea su aterrizaje en campaña es el “Chucho” mayor, Jesús Ortega Martínez, dicen los que saben que viene a Tlaxcala a coordinar la campaña de Lorena Cuéllar Cisneros, su inminente arribo ha despertado suspicacias en las tribus perredistas tlaxcaltecas.
Todo está bien, pero hay inquietud por los antecedentes que ha dejado en Tlaxcala este personaje, quien también como “Ave de las Tempestades”, parece olvidar que no hace mucho, le vino a levantar la mano a la otrora dama de las finanzas de Alfonso Sánchez Anaya.
Justo cuando hacía agua la campaña a gobernadora de Minerva Hernández Ramos, también conocida como “La Reina del Taco de San Vicente Xiloxoxitla”, Jesús Ortega vino en conferencia de prensa en el portal grande a decir que su candidata encabezaba las preferencias.
De lejos mostró una supuesta encuesta que demostraba lo dicho, pero Jesús Ortega no contaba con la astucia de la prensa tlaxcalteca, y un fotorreportero, Jorge Lezama, le tomó la foto a la susodicha encuesta patito.
La verdad fue que Minerva Hernández estaba en tercer lugar, debajo de Adriana Davala y de Mariano González Zarur; cabe recordar que el sujeto salió como tapón de sidra de Tlaxcala y ”ni por la silla volvió”, más bien la perdió..
El resultado de andar levantando manos sin triunfo, todos, lo sabemos… Minerva Hernández declinó a favor de Adriana Dávila y tanto le agarró el gusto al panismo que a la par que inició el desmantelamiento del PRD en Tlaxcala, hasta se volvió panista.
Ojalá y el “Chucho Mayor” no venga por otra pifia, no sea la de malas que repita otra vez la Odisea, de la otra vez, le desean la mejor de las suertes en su encomienda, si es que viene a Tlaxcala, se le estará monitoreando de cerca… PORQUE TIENE A LAS TRIBUS EN CONTRA.