San.Pablo.del.Monte
Ana Bertha Mastranzo calla ante la crisis de violencia en San Pablo del Monte
Su silencio no solo indigna porque no se trata solo de una representante que no habla, sino de una funcionaria que da la espalda a la tragedia humana que golpea a su comunidad.
San Pablo del Monte atraviesa uno de los momentos más oscuros de su historia reciente. En apenas unas horas, se ha reportado un feminicidio atroz y el hallazgo de varios cuerpos sin vida, evidenciando el avance descontrolado de la violencia en el municipio. En medio de este panorama desolador, la diputada local Ana Bertha Mastranzo guarda un silencio que no solo es desconcertante, sino que empieza a parecer cómplice.
La ciudadanía, harta del miedo y del abandono institucional, exige acciones concretas, respuestas firmes y, sobre todo, liderazgo. Sin embargo, Mastranzo opta por la omisión y una negligencia política imperdonable.
Su silencio no solo indigna porque no se trata solo de una representante que no habla, sino de una funcionaria que da la espalda a la tragedia humana que golpea a su comunidad.
Mientras los habitantes de San Pablo del Monte viven entre la zozobra y la desesperanza, Mastranzo permanece muda, ausente, como si lo que ocurre no fuera de su competencia, y es una postura que alimenta la impunidad, la indiferencia institucional y normaliza el horror.
La diputada aún está a tiempo de rectificar, de alzar la voz, de cumplir con su deber. Pero cada minuto que pasa sin una reacción suya refuerza la percepción de que, en lugar de estar del lado del pueblo, ha optado por el cómodo lugar de la indiferencia.