Educación
Vuelve la represión al 7 de Mayo. Amenaza y obliga Karina Erazo a burócratas a acudir a curso “patito”
Los inconformes aseguraron que no permitirán que el sindicato se convierta en un instrumento de chantaje y anunciaron que están dispuestos a organizarse para frenar de raíz los abusos de Karina Erazo y su séquito.
Adolfo Tenahua Ramos
Martes, Septiembre 30, 2025
El sindicato “7 de Mayo” enfrenta una de sus peores crisis internas, desatada por la actuación de su secretaria general, Karina Erazo Rodríguez, a quien los trabajadores acusan de haber convertido la dirigencia en un aparato de represión.
Con un estilo autoritario y amenazante, la lideresa ha impuesto un clima de miedo, obligando a los agremiados de los tres poderes y organismos descentralizados a someterse a sus caprichos bajo la amenaza de descuentos salariales y castigos injustificados.
Lejos de ejercer un liderazgo democrático, Erazo Rodríguez ha recurrido a la intimidación descarada: obligar a la base a asistir a cursos que se disfrazan como “capacitaciones patito” por personal con bajo perfil en el tema, para informar sobre estatutos sindicales, derechos laborales y Ley de Pensiones, pero que en realidad se han convertido en un instrumento de control.
El colmo —afirman los inconformes— es que quienes se nieguen a participar serán castigados con descuentos de más de tres días de salario, un acto que califican de abuso y atropello directo contra sus derechos.
Además de la amenaza económica, los trabajadores reprocharon que las reuniones se realicen fuera de su jornada laboral, extendiéndose por más de cuatro horas, afectando su vida personal y familiar. Esto, dijeron, demuestra el desprecio absoluto de Erazo por el bienestar de los agremiados.
La inconformidad también apunta hacia la exdirigente Guadalupe Rodríguez Guzmán, quien, pese a su historial de manipulación y señalamientos por corrupción, ha reaparecido en el escenario sindical, incluso presidiendo reuniones en complicidad con Erazo, lo que para los trabajadores representa una traición y una burla, ya que la ex líder no tiene ninguna cartera en el comité ejecutivo, por lo que podría estar incurriendo en usurpación de funciones, ya que su papel es de una empleada más del sindicato, no de representante sindical, situación que ha tolerado Karina Erazo y que ha puesto en duda realmente su ética y profesionalismo como líder.
Las bases no dudaron en calificar estas acciones como un atropello autoritario, un abuso de poder y una práctica de represión sindical que evidencia la podredumbre en la actual dirigencia.