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Viernes, Noviembre 1, 2013
Mi voto ha sido en contra del dictamen de la Ley de Ingresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal 2014, durante su discusión para su aprobación en lo general en la Cámara de Senadores el jueves pasado, puesto que no satisface las demandas que, a lo largo del país, se han dejando escuchar desde distintos sectores de la sociedad. En general, considero que hizo falta mucha sensibilidad para ajustar varios aspectos, y, ¿por qué no decirlo?, a muchos de mis compañeros legisladores les tembló la mano o simplemente se mostraron obedientes para atender los intereses de la oligarquía mexicana.
Este dictamen contempla ingresos por poco más de 4.4 billones de pesos, de los cuales 2.7, o sea, más de la mitad provienen de impuestos aprobados en un controvertido debate por las implicaciones que afectan a los trabajadores, emprendedores, profesionistas y personas con actividades empresariales. Estos ingresos, además, representan para el Gobierno Federal un aumento del 13 por ciento respecto de lo solicitado hace un año. Si con los recursos previos no hay resultados para la población, ¿Qué nos puede esperar en este año que el Gobierno solicita un incremento al doble?, no puede ser que se otorguen más recursos si tenemos serios problemas con el crimen organizado; es el colmo que se pidan más recursos si la pobreza continua en ascenso, y, sobre todo, no se ve un rumbo económico claro, puesto que esta reforma alienta la informalidad, lacera el crecimiento y no da ventajas para fomentar la inversión. Y por si esto no fuera suficiente, hace falta mucho en materia de rendición de cuentas y combate a la corrupción, no se nos olvide los escándalos que con cargo al erario público han llevado a cabo varios funcionarios en los últimos años.
Pero estemos seguros de algo, que la respuesta inmediata, por parte del Gobierno Federal, será que con estas medidas se le dará viabilidad la Pensión Universal para Adultos Mayores, que por cierto presentamos antes los del Grupo Parlamentario del PRD antes que ellos, y el Seguro de Desempleo, que con tanto trabajo mediático han dado a conocer a la población. Por lo tanto, no hay cambios de fondo, el Gobierno continua en la misma lógica neoliberal implementada desde hace tres décadas y que solo ha demostrado ser una fábrica de pobreza y miseria para la población.
Quiero recordarles una cifra de 1999: 688 mil millones de pesos, que era el monto del FOBAPROA; hoy, el endeudamiento que se presenta en el dictamen a discusión ronda los 750 mil millones de pesos. Es claro, regresó el viejo estilo que hace cargo al pueblo de los privilegios de una cúpula. Mientras, los contribuyentes seguiremos pagando más y teniendo menos a consecuencia de la mayor carga impositiva y la casi nula expectativa de crecimiento del Producto Interno Bruto.
No es justo hacer de lado a los ciudadanos, es momento de rendirles cuentas para que ellos sancionen a quienes estuvieron de su lado y a quienes les vendieron la idea en la televisión de que estas reformas tienen un profundo sentido y vocación social.
Los que votaron a favor de esta Ley de Ingresos 2014, tendrán que darle muchas explicaciones a los mexicanos, porque los daños y perjuicios que ocasionará serán de proporciones inimaginables.
Finalmente, nadie puede estar de acuerdo, entre otras cosas, en legalizar los "gasolinazos" que tanto afectan a todos, o el desmedido endeudamiento que le han autorizado al gobierno federal sin que tengan la menor intención de rendir cuentas, por ello, estoy cierta que el pueblo empezará a pedir explicaciones.