.
Sin duda el escándalo en el que está involucrado el Gobierno de Mariano González Zarur a nivel local y nacional, tras descubrirse una red de secuestradores que operaba desde el propio gobierno a través de la policía acreditable, y el tardío cese del Comisionado de Seguridad estatal, Orlando May Zaragoza, deja desmembrado al gobierno, ya que este funcionario era prácticamente uno de los brazos más importantes del marianismo, el brazo represor para muchos, y con lo cual podemos decir que apenas inicia el posible derrumbe del marianismo, su posible Watergate.
Y es que llama la atención el silencio que en todos estos días ha mantenido González Zarur ante tan lamentable hecho al interior de la policía estatal; así como su necedad para mantener en su puesto a Orlando May Zaragoza; aunque, finalmente la presión de prácticamente todos los partidos políticos, menos el PRI por su obvio papel como partido en el poder y su institucionalismo hacia el gobernador, y lo cual le generará sin duda altos costos políticos y electorales.
Así también, la presión de los medios de comunicación locales y nacionales, menos los oficiales por supuesto; de la iniciativa privada; así como de muchos actores representativos de diversos sectores, ante lo cual, el Ejecutivo estatal no aguantó la presión y se vio obligado a prescindir de uno de los principales ejecutores de sus excesos y arrebatos.
El cese del Comisionado de Seguridad del estado, seguramente no quedará ahí, ya que aun cuando la Procuradora estatal Alicia Fragoso y el Secretario de Gobierno, Ernesto Ordoñez no quieren tocar el tema de una línea de investigación contra dicho ex funcionario; así como de otros funcionarios de alto y bajo niveles; referir que el cese de Orlando May Zaragoza de su cargo como Comisionado no lo exime del curso que puedan tomar las investigaciones, eso de ningún modo garantiza tampoco que le vayan a iniciar una línea de investigación.
Sin embargo la presión de partidos políticos, iniciativa privada, Congreso del Estado, entre otros actores importantes en la entidad, ha ido en el sentido de iniciar precisamente una línea de investigación a fondo, “caiga quien caiga” como lo dijo la procuradora de acuerdo a lo que le habría dicho el gobernador, y en este sentido la presión es para que el gobierno estatal cumpla con esto, y no sólo sea parte del doble discurso gubernamental acostumbrado.
Y es que no sólo es difícil, sino inocente creer que nadie del gobierno sabía nada de la actividad delictiva que ejecutaban policías y dos de los mandos policiacos en la entidad, vamos ni el propio Orlando May Zaragoza sabía esto -¿usted cree?-, o así lo han hecho parecer, de lo contrario ya debería estar tras las rejas junto con sus hombres quienes podrían purgar una pena hasta de cuarenta años en prisión, según la procuradora estatal.
Este escándalo le llega al gobierno marianista en un momento en el que los tlaxcaltecas, partidos políticos, diputados, académicos, trabajadores, miembros de diversos sindicatos, entre muchos otros ciudadanos de diversos sectores, han criticado fuertemente la falta de productividad del gobierno, la falta de obras, la falta de inversiones, la falta de empleo, la inoperatividad de diversas dependencias; así como la devolución ni más ni menos que de cinco mil millones de pesos a la federación por no haber sido ejercidos, como lo han evidenciado en el Senado de la República, y la falta de comprobación de gastos de varios cientos de millones de pesos.
¿Cómo solucionará este escándalo el gobierno?, ¿Tendrá alguna solución? Me parece que no; esto porque son muchos los problemas, muchas las deficiencias, muchos los arrebatos y excesos del gobierno y del propio gobernador; me parece que esta es una bola de nieve que empezó a rodar desde hace tiempo, pero que los recientes hechos registrados tras la red de secuestradores adscritos al gobierno marianista, ha puesto el acelerador a esta bola de nieve que va contra la legitimidad y credibilidad del gobierno, y que difícilmente el mismo gobierno podrá detener, y que sólo presagia el derrumbe adelantado del marianismo.