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En política, las candidaturas se construyen con trayectoria, posicionamiento y respaldo social. Bajo esa lógica, hoy Ana Lilia Rivera Rivera aparece como la figura más fuerte de Morena rumbo a la elección por la gubernatura de Tlaxcala en 2027.
Las encuestas más recientes así lo reflejan. La medición de Rubrum, levantada este 6 de mayo, coloca a la senadora con 51.9% de apoyo entre los perfiles morenistas, muy por encima de cualquier otro aspirante del partido. El dato no es menor, sobre todo porque Morena también mantiene una ventaja amplia en intención de voto frente a la oposición en el estado.
No Pero se trata solo de números. Ana Lilia Rivera ha construido una carrera política ligada históricamente a la izquierda y al movimiento que hoy representa la Cuarta Transformación. Su paso por el Senado de la República, donde incluso presidió la Mesa Directiva, le permitió consolidar presencia nacional sin perder cercanía con Tlaxcala.
A diferencia de otros perfiles que dependen del cargo en turno o de estructuras temporales, Rivera mantiene identidad política propia y reconocimiento dentro de la militancia morenista. Eso explica por qué distintas encuestas la siguen colocando al frente de manera consistente.
Por supuesto, conforme avance el proceso interno también aumentarán los ataques políticos. Uno de los temas utilizados tiene que ver con el caso del abogado Juan Pablo Penilla Rodríguez, señalado por presuntos vínculos con el crimen organizado y quien recibió un reconocimiento en el Senado.
Sin embargo, más allá de una fotografía que sí existe, no hay evidencia que demuestre que Ana Lilia Rivera haya intervenido en la revisión o autorización de dicho reconocimiento. Incluso, la propia senadora expresó públicamente su disposición para que cualquier autoridad, incluida la Fiscalía General de la República, realizara las investigaciones correspondientes.
En este caso, los señalamientos sin pruebas pueden servir para el desgaste mediático, pero difícilmente sustituyen el respaldo ciudadano.
Hoy, en la difícil coyuntura que atraviesa el país, Morena necesita un perfil competitivo, con experiencia y capacidad de mantener la unidad interna rumbo a 2027. Y, hasta ahora, Ana Lilia Rivera es la única figura que parece reunir esas condiciones, mejor que cualquier otro aspirante del partido en Tlaxcala.