OPINIÓN

Gobierno de MGZ muy por debajo del de HIOO

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Martes, Enero 12, 2016

Mariano González Zarur a su llegada al gobierno estatal creó enormes expectativas que no ha podido cumplir, y que en su último año de administración inevitablemente tampoco podrá hacerlo; expectativas que fabricó a la par de una campaña negra mediática contra su antecesor Héctor Ortiz Ortiz hecho que lo comprometió al menos a igualarlo en logros; pero que los resultados deficientes, los malos manejos de los recursos e inestabilidad generada en su administración, así como en la vida política del estado, han puesto al marianismo muy por debajo de lo realizado por el gobierno anterior.

La improductiva y perezosa administración que ha ejercido González Zarur en estos cinco años ha generado un retroceso en prácticamente todos los sectores de la sociedad, y esto es evidente por la falta de desarrollo que ha caracterizado al presente sexenio.   

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El ejemplo más claro del retroceso que ha tenido la administración que encabeza Mariano González en lo que va de su sexenio en comparación con el gobierno de Héctor Ortiz al que tanto ha atacado,  quedó evidenciado en el aumento indiscriminado en el número de pobres donde en 2010 existían en el estado de Tlaxcala 719 mil personas en condición de pobreza y para 2014 la cifra ya superaba los 745 mil, según el CONEVAL esto representa un aumento del 4.7 por ciento de pobres, es decir 33.3 mil personas más en esta condición que en 2010.

Dichos resultados adversos para Tlaxcala del marianismo se pueden entender con la explicación que el año pasado dio al respecto el Secretario Ejecutivo del CONEVAL Gonzalo Hernández Licona quien señaló que el incremento en la pobreza responde a un lento avance en las políticas públicas y a un rezago en la implementación de los servicios básicos, principalmente.   

Cabe mencionar que según cifras del CONEVAL en los años que gobernó Héctor Ortiz se dio una disminución importante de la pobreza en la entidad.

Por ejemplo: de 2008 a 2010 el porcentaje de población con carencia por servicios básicos en la vivienda se redujo a 25 mil 558 personas; el porcentaje de población con carencia por acceso a los servicios de salud disminuyó de 46.7 a 35.1. En términos absolutos el número de personas con esta carencia disminuyó de 529,745 a 412,548 personas, es decir, en este mismo periodo el número de personas con carencia por acceso a los servicios de salud disminuyó en 117,529 personas.

Y el porcentaje de población con rezago educativo en el estado disminuyó de 17.7 a 15.6, lo que significó una reducción de 200,812 a 183,283 personas, es decir, de 2008 a 2010 el número de personas con carencia por rezago educativo disminuyó en 17,529 personas, entre otros indicadores.

Y es que hoy por hoy, la pobreza es uno de los problemas más grandes que no se han podido abatir por los gobiernos en todo el país en años, por lo que los resultados en el combate a la pobreza pueden hablar bien, o mal de la actuación del gobierno en turno.

Pero para que se combata eficientemente la pobreza y avance una entidad, este avance indudablemente debe generarse en varios rubros como en la infraestructura, la obra pública y el apoyo al campo, entre otros, y sólo logrando mejoría en todos estos rubros se podrá generar desarrollo para atraer inversión privada  y con ello contribuir a la generación de empleos.

Lamentablemente para el caso de la entidad tlaxcalteca, el Gobernador Mariano González Zarur ha soslayado todo esto, y a cinco años de su gobierno no hay una sola obra importante que contribuya a generar desarrollo; no se han creado hospitales, ni universidades, ni ha habido apoyo al sector empresarial que al menos contribuya a incentivar la economía de la entidad.

En contraparte, durante el sexenio anterior, sólo por mencionar algunas acciones que realizó la administración de Héctor Ortiz tenemos que entre 2005 y 2010 se construyeron seis nuevos hospitales, entre ellos el Hospital Infantil de Tlaxcala con atención especializada y que fue concebido para apoyar principalmente a las personas de escasos recursos; sin embargo a su llegada Mariano González eliminó dicho servicio de médicos especialistas afectando a miles de familias.

En el sexenio anterior también se construyeron nuevas universidades e institutos de educación superior; así como nuevos planteles en prácticamente todos los niveles educativos, y se dio un impulso importante a la Universidad Autónoma de Tlaxcala, institución representativa del estado que en la actual administración ha carecido del apoyo del gobierno marianista.

En el sexenio de Ortiz Ortiz también se destinó una importante inversión en infraestructura carretera logrando conectar de mejor manera a Tlaxcala con los estados vecinos, y con ello incentivar el progreso de la entidad con lo cual se ha mantenido muy por arriba de lo hecho hasta el momento por la actual administración que ha optado más por la rehabilitación que por la creación de más vías de comunicación.

La seguridad también es de gran importancia, ya que de tener Tlaxcala el primer lugar como estado más seguro del país hasta el 2010, en el presente sexenio hemos caído hasta el tercero o cuarto lugar, donde incluso miembros de la policía del gobierno estatal el año pasado se vieron involucrados en una banda de secuestradores motivo por el cual el entonces Comisionado de Seguridad Pública estatal Orlando May Zaragoza tuvo que dejar su cargo, aunque hasta la fecha no ha sido investigado al respecto.

Además los abusos del propio gobierno que encabeza Mariano González han sido una constante, donde no se castigó a ningún funcionario ni se hizo nada para investigar el saqueo a Sefoa de miles de toneladas de fertilizante; las acusaciones prácticamente durante todo el sexenio contra la corrupción al interior de la Secretaría de salud por ejemplo en los conflictos con el sindicato por incumplimiento de acuerdos, la falta de medicamentos y la mala atención en los hospitales y centros de salud.

Así mismo, los miles de millones de pesos sin comp robar por parte del gobierno del estado que en lo que va de la presente administración las últimas dos legislaturas del Congreso del Estado les han perdonado a las diferentes dependencias gubernamentales; la destrucción de archivos en el COBAT, entre muchas otras irregularidades.

Otro aspecto significativo de los últimos dos gobiernos estatales, sin duda, es la forma de hacer política.

En el sexenio pasado Héctor Ortiz logró tener en prácticamente toda su administración las aguas tranquilas en cuanto a su relación con los partidos y actores políticos, sindicatos, organismos empresariales y organismos no gub ernamentales donde mantuvo una política estratégica de inclusión y apertura, así como de negociación permanente, y lo cual le permitió ejercer su gobierno cobijado por una estabilidad tanto en su administración como en la vida política del estado.

En el presente sexenio la política esta “pulverizada”, como lo refirió hace unas semanas Héctor Ortiz en una entrevista con diferentes medios de comunicación quienes le preguntaron su opinión al respecto.

Y es que González Zarur no sólo generó una inestabilidad administrativa en su gobierno; sino una inestabilidad también en la vida política del est ado, donde se peleó y distanció de todo el que no ha apoyado sus decisiones, donde el problema principal es que tales decisiones regularmente siempre conllevaban desventajas.

Durante su sexenio ha arremetido contra sindicatos, partidos políticos, organizaciones no gubernamentales e incluso contra los medios de comunicación retando en varias ocasiones a los reporteros.

Y es muy significativo también el hecho reciente en el que arremetió  incluso contra los aspirantes a la candidatura a la gubernatura por su pa rt ido el PRI, excepto por el que el que se identifica con su forma de hacer gobierno y política, Marco Mena.

Y con esto coronó -por así decirlo-, el cúmulo de excesos que ha ejecutado durante su administración, referir a la prensa que él fue el impulsor y creador de Anabell Ávalos y de Noé Rodríguez en la política, no sólo es un exceso; sino conlleva una amenaza entrelíneas, yo los cree, yo los destruyo, sería el mensaje.

Pero en el caso de Guadalupe Sánchez Santiago, es todavía peor, es de todos sabido que la ex diputada federal priista hija del ex gobernador Emilio Sánchez Piedras, debe su capi tal político más que al esfuerzo a la herencia política de su papá.

Incluso Mariano González está en deuda eterna con Don Emilio Sánchez Piedras quien prácticamente fue su creador y –dicen personas entonces allegadas al ex gobernador-, que Mariano defraudó la confianza de su impulsor.

Y ahora decir que la hija de Don Emilio es su creación, no sólo es un exceso, sino una afrenta a la memoria del ex mandatario.

Con esto Mariano González Zarur no sólo aviva más la llama de la fragmentación al interior del PRI en la entidad; sino continúa creando inestabilidad no sólo en el priismo, sino en la vida política y en el proceso rumbo a las elecciones de junio próximo.

Es así que en términos generales, la ineficacia, falta de transparencia de los recursos públicos, improductividad y corrupción pueden caracterizar al gobierno que ha encabezado en los últimos cinco años Mariano González Zarur.

Y que a un año de que concluya su cargo como gobernador no dejará sino una deuda enorme hacia la ciudadanía por el retroceso que se ha generado en la entidad; una vergüenza por pasar a la historia como uno de los peores gobernantes que ha tenido Tlaxcala, sino es que el peor, y si es honesto, una pena frente a su antecesor a quien ha atacado durante todo este sexenio, pero cuya administración ha sido superior a la que Mariano erróneamente conduce.

 

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