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Miércoles, Marzo 23, 2016
La aspirante a candidata por el PAN ya definió su estrategia política.
El pasado domingo, luego de la suma de voluntades que ha encontrado en la búsqueda de sus aspiraciones, se oyó a Adri definir su proyecto como “cabemos/cavemos todos”.
Es decir, no se sabe si se refirió a “cabemos”, del verbo “caber” o a “cavemos” del verbo “cavar”.
La duda anterior surge todavía más cuando vemos la suma de activos que la candidatura de Adri tiene hasta ahora.
Por ejemplo, a seis años de la intentona de ser gobernadora, Adriana insiste en recordarnos los humildes orígenes de su familia, ese discurso no pegó entonces y dudamos que pegue ahora.
Luego de hacer la presentación oficial del exdiputado meón a su proyecto, cuentan que fue tal la cantidad de milagros que acumuló Cristobal Luna en un día, que la Diócesis buscará la canonización de Cristobalito mártir de Acuamanala y dejará atrás la de Cristobalito mártir de Atlihuetzía.
Pero las incongruencias de Adri pies descalzos no quedan ahí y siguen haciendo dudar.
Otro ejemplo, en su improvisado discurso dominical, tuvo el descaro de presentar al Senador Cordero como la persona que ha estado con ella “en las buenas, en las malas y en las peores…”
Pero no dijo que es ella quien ha dejado solo a Ernesto Cordero en sus proyectos personales.
Lo acompañó en la búsqueda de la presidencia nacional de su partido, pero lo dejo sólo cuando el Senador Ernesto buscó quien lo representara políticamente en el estado cuando aspiraba ser candidato presidencial.
Otra razón para dudar si refiere a “cabemos” o a “cavemos”, fue el “músculo político” mostrado por Lupita Sánchez Santiago, la número uno de la lista plurinominal apareció en el ITE sólo acompañada de sus hermanos Beti (la ex de Mariano) y Emilio, los que seguramente por ella no dejarán de votar.
Si esto aún no basta, Adri debe sopesar la andanada de porras que se llevaron los militantes de la izquierda que fueron mencionados en las notas del día como sus nuevos seguidores.
Y eso que no apareció en los periódicos el alcalde de Chiautempan, Antonio Mendoza, quien seguramente a dos días del registro, y luego de ver cómo les fue a sus amigos, ha de estar más que agradecido de que no se le haya mencionado.
“Cabemos” o “cavemos”, lo que quiso decir habrá de definirse en fechas próximas si se anotan las ausencias del día.
Por ejemplo, de los expresidentes de su partido sólo estuvo el hombre barbado, nos referimos al alcalde Adolfo Escobar.
Pero faltó Sergio González, quien a través de su página de Face hizo saber que importaba más echar pulques en Nanacamilpa que acompañar a su próxima candidata.
Tampoco estuvieron Benjamín Ávila ni Jiménez Tecpa ni Texis Badillo ni Juan Bárcenas, o por lo menos no se hicieron notar.
Faltaron también José Gilberto Temoltzin y Alejandro Aguilar, y eso que el alcalde de Huamantla incrustó a su mujer en la lista de candidatos a diputados.
Obviamente, tampoco estuvieron Aurora Aguilar y la indiscutible ganadora de la consulta interna para definir candidatos a diputados plurinominales, hablamos de Claudia Pérez Rodríguez quien desde hace mucho rompió toda relación con ella.
Las “faldas azules”, mujeres panistas que se caracterizan por impulsar campañas, mostraron también su ausencia.
Algunos otros liderazgos del PAN estatales si se hicieron notar, aun a sabiendas que en caso de que nuevamente se presente la derrota, todos ellos serán culpados del fracaso bajo el argumento de no haber trabajado. Tal y como pasó en la pasada contienda.
La diferencia, es que Adri, en su candidatura "reloaded", no podrá buscar culpables en las delegaciones federales, menos aún podrá pedir que corran a cualquier sospechoso de no haber trabajado en su proyecto y tampoco tendrá la capacidad de hacer despidos masivos de las oficinas de gobierno.
Caber o cavar, esa es la cuestión Adri, junto con sus cercanos e inseparables Ricardo y Juan, tendrá que resolver.