Desdibujado por completo, el acto de mayor relevancia política y social previsto en la Constitución
Sin libreto acordado y con representantes auténticos de la sociedad, el encuentro podría ser interesante
Semana de plagios, de especulaciones en torno al gabinete… y de salidas de tono de Rosario Robles
Con independencia del imperial boato con el que antaño se reverenciaba la figura de los mandatarios mexicanos, los informes presidenciales servían para que el ciudadano común conociera el “…estado que guarda la administración pública…” y, de paso, para saber lo que el titular del Ejecutivo Federal se proponía hacer al año siguiente. Lo primero la Constitución lo exigía; lo segundo no, pero era el lógico complemento a lo informado. Solían ser rollos larguísimos que leía el presidente frente a un Congreso dócil y aplaudidor, y ante una audiencia -presente y remota- que estoicamente soportaba la perorata a la espera de lo que dio en llamarse el mensaje político. Así fue un sexenio tras otro…, hasta que Muñoz Ledo desacralizó -Monsivaís dixit- la ceremonia al interpelar a De la Madrid en su VI y último Informe.
Evolución de los informes
De ahí en adelante, los informes de Salinas perdieron solemnidad y en ellos tuvimos oportunidad de ver y oír toda suerte de expresiones de repudio de una izquierda beligerante, profundamente lastimada por el fraude electoral de 1988. Después del tristemente célebre “…ni los veo ni los oigo…” del político de Agualeguas, Zedillo aceptó flexibilizar el formato, dándole espacio a la oposición para que expresara su visión del país, al principio antes de su llegada al recinto legislativo, y luego ya estando en él el propio mandatario. Con Fox se hizo ya imposible llevar con orden el acto, al punto de que hasta la entrada a San Lázaro le llegaron a impedir. Y tras el sainete que se montó en su toma de protesta, Calderón ni siquiera se atrevió a intentarlo. El acto fue entonces sustituido por una inocua lectura de la obra presidencial ante un auditorio escogido a modo, y en escenarios diversos, distintos al del Palacio Legislativo. Se perdía así la esencia de la rendición de cuentas ante la representación popular. Lejos quedó el nunca alcanzado ideal de someter al titular del Ejecutivo a sesiones de control del Legislativo, similares a aquellas en las que, por ejemplo en las Cortes españolas, se discute, escruta y critica sin cortapisas el trabajo del Presidente de Gobierno.
El evento de Peña Nieto
Para su IV Informe Peña Nieto anuncia un formato novedoso en el que no habrá ni prensa ni políticos. Concluida la exposición de sus logros ante jóvenes representantes de la sociedad, el concepto del encuentro consiste en que el presidente entable con ellos un diálogo directo. Están todavía por conocerse los detalles acerca de cómo se escogerán los participantes, quienes serán los elegidos, y quien y a quien se otorgará el uso de la palabra. Hay que decir que, el evento en sí mismo -que podría celebrarse en cualquier fecha y que, en rigor, nada tiene que ver con el objetivo de un informe- el evento, repito, carece de originalidad, pues es práctica usual en países democráticos en los que nadie se atrevería a sospechar que pudiera tratarse de un montaje. Pero aquí en México, las cosas son distintas. En fin, mucha confianza tienen los asesores de Peña Nieto para enfrentarlo, sin guión preestablecido, a las interrogantes que le sean planteadas respecto, no sólo de su gobierno sino también de su persona. Temas lacerantes sobran pero… ¿habrá quien de verdad se atreva a exponerlos?
Los riesgos
No ha habido ningún presidente en la reciente historia de México que perdiera tanta credibilidad a tanta velocidad como Peña Nieto. Las encuestas lo prueban. Se entiende pues su necesidad por recobrarla, mas el desafío que se plantea -de jugarse con reglas limpias- es de alto grado de dificultad. ¿Habrán valorado que abrir un diálogo abierto puede acabar de despeñarlo, dicho sea sin doble sentido? Y es que flancos vulnerables los tiene todos o… ¿acaso en Los Pinos no se dan cuenta? No veo que el presidente tenga explicaciones convincentes para los muchos y graves problemas que afronta su gobierno.
Exigencias y condiciones
Así como el mandatario no debiera reunirse exclusivamente con beneficiarios de programas sociales, o que hayan recibido pantallas de TV, o que desayunan en comedores comunitarios, o que a sus hijos se les regala paquetes escolares, tampoco tendría que hacerlo sólo con familiares de víctimas de la violencia y de desaparecidos, o de maestros inconformes, o de gente que no encuentra trabajo o que le pagan una miseria por realizarlo, o que han sufrido la corrupción en carne propia. Ni una cosa ni otra; para conseguir el fin que se persigue tendría que integrarse un mosaico equilibrado y representativo de la sociedad. La finalidad del encuentro, hasta donde se entiende, es discutir con ciudadanos libres no comprometidos la realidad que aprecian de su país y su gobierno. Cualquier arreglo distinto incidirá negativamente en la percepción que se tiene de Peña Nieto.
ANTENA NACIONAL -1-
El plagio… y sus defensores
Por si algo faltaba al presidente ahora se descubrió que buena parte de su tesis profesional fue resultado de un plagio. El hecho es de por si indefendible, pero sus colaboradores lo han convertido -con sus torpes remedos de defensa- en tendencia en las redes sociales. Sin ir más lejos, aquí en Tlaxcala, el Secretario de Desarrollo Social, Jose Antonio Meade, calificó la denuncia como una “frivolidad”. A su vez, el secretario de Educación, Aurelio Nuño, dijo que “…la verdad no es un tema y, aún añadió que no es “…algo trascendente o importante…”. Por su parte, el vocero de la Presidencia, Eduardo Sánchez, se dijo sorprendido de que “…errores de estilo […] sean, dos décadas y media después, materia de interés periodístico…”. Y para su asesor de tesis, Eduardo Guerrero Martínez, las citas y las comillas omitidas son fallas atribuibles… ¡a los impresores de Santo Domingo! Por lo visto, cuestionar la originalidad del trabajo con que Peña Nieto alcanzó el grado universitario de Licenciado en Derecho no es algo que les merezca mayor atención.
Las otras opiniones
El plagio -escribe Ricardo Raphael en El Universal- merece tanto repudio como cualquier hurto. Y Enrique Krauze -uno de los autores plagiados- afirma en Letras Libres que “…se trata en efecto de un trabajo hecho con irresponsabilidad académico…” .Para el prestigiado historiador, en una democracia es fundamental “…el escrutinio biográfico de quienes ejercen el poder así como de quienes aspiran a ejercerlo…”. Cabe preguntar: si usted, amigo lector, hubiera sabido de este asunto antes de la elección del 2012… ¿habría votado por Peña Nieto? Un dato más: no en todas partes plagiar es irrelevante; en Europa, por ejemplo, una investigación como la de Carmen Aristegui habría tenido consecuencias políticas. La BBC londinense lo ilustra con dos casos recientes: en Alemania, el ministro de Defensa Theodor Gutemberg perdió su grado de doctor y dejó su cargo en el 2011 y, un año después, Pál Schmitt, el presidente de Hungría, renunció a su alta responsabilidad por la misma causa.
ANTENA NACIONAL -2-
¿Cambios en el gabinete?
Otro tópico con el que Peña Nieto ha dejado que se especule es el relativo a posibles cambios en su gabinete. Cierto que estando por iniciarse la tercera y última parte de su gestión, y ante la constante caída de su aceptación como presidente, el mexiquense parece obligado a adoptar medidas contundentes si no quiere que su sucesión se salga por completo de control. Enfrenta, eso sí, el difícil dilema de calificar -y en su caso remover- a tres de los políticos sobre los que hizo descansar el peso principal de su gobierno: el secretario de Gobernación, Osorio Chong, el de Hacienda, Luis Videgaray, y el de Educación, Aurelio Nuño. Los tres son responsables de que la seguridad, la economía y la educación no hayan podido dar los resultados que ofrecieron a la sociedad al fulgurante arranque de la administración.
ANTENA NACIONAL -3-
Los deslices de Rosario
No demos detalle de las debilidades emocionales que la obligaron a salir del PRD, su partido, ese que fue de izquierda en sus orígenes. Ni tampoco hablemos del “…no te preocupes, Rosario, hay que aguantar…”, palabras de Peña Nieto dichas al oído de la ex titular de Sedesol, a raíz de que fuera “cachada” comprometiendo programas sociales para favorecer a candidatos priístas en Veracruz. Ahora lo que toca es poner en blanco y negro las palabras que, en respaldo del cuestionado César Duarte, gobernador de Chihuahua y banquero con recursos mal habidos que va a dejar a la entidad norteña con una deuda de nada más ¡50 mil millones de pesos!, las palabras, repito, que pronunciara la pasada semana en Ciudad Juárez la otrora líder sindical universitaria y ahora capitana de Sedatu: “…los periódicos se hicieron para matar moscas y limpiar vidrios; lo he vivido, las tormentas van y vienen…”. Tamaño dislate verbal debió merecer su destitución inmediata, pero no, ahí sigue tan campante tras disculparse por su impertinencia.
Para la Primera Plana:
Para su IV Informe Peña Nieto anuncia un formato novedoso en el que no habrá ni prensa ni políticos. Una vez concluida la exposición de sus logros ante jóvenes representantes de la sociedad, el presidente entablará con ellos un diálogo directo. Hasta donde se entiende, la finalidad del encuentro es discutir, con ciudadanos libres no comprometidos, la realidad que aprecian de su país y su gobierno. Debe advertirse sin embargo que cualquier arreglo distinto incidirá negativamente en la percepción que se tiene del mandatario.