OPINIÓN

De triunfos y fracasos

Huaman ¿que?

Martes, Agosto 20, 2013

A un año de celebrarse la edición 60 de la Huamantlada, suelta de toros que toma su nombre del municipio sede Huamantla, diversos hechos que se agudizaron este año, hablan de la necesidad de hacer cambios a este festejo para mantenerlo vivo y con el interés creciente de los visitantes en acudir a un evento seguro.

La alarma ha vuelto a  surgir tras lo acontecido el sábado 17 de agosto, después de las dos de la tarde donde un grupo de vándalos alcoholizados, golpeo a gente y provocó lesionados, destruyo burladeros para usar las maderas y agredir a los asistentes, convirtiendo estos momentos de temor entre las personas que disfrutaban de la culminación de la misma y donde como siempre sucede en estas situaciones, los policías llegaron tarde a la cita.

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Hoy que el tema se ha dimensionado al publicarse en las redes sociales las imágenes de este lamentable hecho, por lo que se ha conocido en diversas latitudes y donde parece que hasta hora tomará la atención debida y que requirió desde hace tiempo para evitarlos y no como ya es tradicional, después del niño ahogado tapar el pozo.

Y es que como sucede en la víspera de esta celebración, siempre hay propuestas para mejorar, proyectos que solo se quedan en eso, pero al final, nada de ello se lleva a cabo y seguimos lamentando cada año las mismas situaciones sin hacer nada, solo hasta que la tragedia se hace presente y para muestra dos botones,  el caso de los burladeros, que en alguna ocasión fueron destrozados por un burel; hoy ya son revisados “minuciosamente” o el tema del uso de las techos de las casa para rentarlos a los visitantes, que hasta cuando se cayó uno, se programaron revisiones de los mismos.

Pero hay asuntos donde no se ha querido atender, porque recordemos que pese a que se ha demostrado que el mayor porcentaje de lesionados por asta de toro son de las personas que tras haber consumido alcohol (cerveza, tequila, etc) se envalentonan para ingresar al arrollo y al perder capacidad de reacción sufren alguna cornada, esta ingesta no se ha controlado, disminuido o en como en alguna ocasión se habló hasta de suspender su venta durante las dos horas  de “Huamantlada”.

Los intereses económicos que ciernen el contrato dado a la cervecera que patrocina la feria  es el principal motivo para que el ayuntamiento se vea imposibilitado de girar alguna instrucción que contravenga esta apertura, de otra forma no se explican los oídos sordos que se han tenido para concretar las diversas propuestas enfocadas a la reducción del consumo de bebidas embriagantes y  que han dejado el mote a Huamantla en esta fecha de “la cantina más grande del mundo”.

Precisamente esta problemática ha derivado del tema mencionado líneas arriba, la inseguridad que en este año llegó a otra dimensión al tenerse durante la propia celebración, la novedad fue precisamente se diera aun sin culminar la suelta de toros, porque año con año las riñas han sido el pan de cada día, donde los transeúntes al dirigirse a su lugar d eorigen, son encarados a la menor provocación y resultar heridos por las armas que portan estas personas ¿La seguridad? Como en este sábado brillando por su ausencia, pese a conocer de estos antecedentes.

Aquí de nada vale que diversas dependencias trabajen de manera interinstitucional, llámese municipio, protección civil, seguridad pública, instituto de desarrollo taurino, entre otras que por lo visto de nada ha servido su trabajo, porque a la hora de la hora, simplemente se pierde la capacidad de reacción ante estas vicisitudes, que al ser repetitivas, deberían de tener la atención adecuada de un evento que enmarca la festividad huamantleca.

Ante este tipo de situaciones aún se preguntan porque Huamantla ha estado en riesgo de perder el título de “pueblo mágico”, si ante lo majestuoso de la elaboración de las alfombras, este calificativo se pierde en dos horas cuando 25 astados pasean libremente por más de una docena de calles para saciar el hambre de morbo de todos los asistentes, que en caso de no ver algún corneado o fallecido, surge la expresión popular “no estuvo buena”  ¿O no?

Comentarios para esta columna que sigue futboleta, escriba  al correo [email protected] o visite a jair torreblanca patiño en facebook.

 

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