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Miércoles, Noviembre 27, 2013
Casi todos los días aparecen en los medios de comunicación conflictos en los municipios, es cierto que algunos se derivan de personajes o grupos enemigos de igual ralea, pero la mayoría son derivados de los malos manejos del erario público de los ayuntamientos o de los ediles, conflictos también por nepotismo, por no realizar obra pública, y otros más por despotismo, autoritarismo, acoso de todo tipo, agresiones e injusticias por funcionarios menores y de la policía municipal, además de despidos injustificados, retraso de pago y salarios, y lo más común que las cuentas no son aprobadas por las oficinas de fiscalización correspondiente, y después por obra de magia según dicen los comentaristas son aprobados por el congreso. De tal manera pudiéramos decir que casi los 60 ayuntamientos tlaxcaltecas que se van a despedir, lo hacen con una estela de reclamos, y casi todos ellos con la fama y el sello de la corrupción.
Es evidente también como lo reconocen algunos presidentes municipales que las autoridades que tiene que ver de alguna manera con el funcionamiento de los municipios como la secretaría de gobierno, el congreso, las autoridades fiscalizadoras, y las dependencias relacionadas no tiene interés alguno en componer esta situación, sino que muy por el contrario lo permiten y en el fondo hasta lo auspician, alegando la famosa autonomía de la que gozan los municipios ya que finalmente les beneficia en la corrupción general.
Pero el problema realmente es el grave daño que provocan al desarrollo de los municipios, a la atención de las necesidades que presenta el pueblo, al descuido de la falta de los servicios más elementales, como agua potable, drenaje, electricidad, educación, salud, urbanización etc., pues el porcentaje del presupuesto que se destinan para estos rubros es muy poco, los más por diferentes vías van a parar a los bolsillos de los ediles, de los regidores, de los funcionarios menores y de las empresas de acuerdan obras o servicios a los municipios, o los particulares que obtienen prebendas, permisos, autorizaciones etc., para sus negocios.
Por ello el ciudadano común corriente piensa que casi todos los presidentes municipales utilizan el puesto para robar, y se ha creado hasta una actitud conformista, estoica y fatalista, pues su experiencia le ha demostrado que cada vez que el pueblo, decide protestar y luchar por algún motivo enumerado arriba contra su autoridad es derrotada por la burocracia y autoridades de todo tipo y de todos los poderes, que se unen para proteger al edil, y sus fechorías, sin que haya autoridad, ley o procedimiento alguno que pueda revertir esta situación.
Estos males de la “democracia” tienen su origen fundamental en la estructura social clasista en la que vivimos, en donde la corrupción es consustancial, y sobre todo la que se comete a costa del erario, y para esto se ha creado la estructura política con sus partidos, sus leyes y sus procedimientos, que mantiene las formas que permiten que las presidencias municipales y los demás puestos de elección popular, sirvan para mantener y fomentar la estructura clasista. Y por eso a la clase política como se conoce ahora no se le puede derrotar con leyes, reformas, acuerdos o convenios, la única forma es que el pueblo que sufre estas consecuencias, se organice y actúe en consecuencia.
Y un ejemplo claro de cómo el pueblo puede hacer política organizadamente y acabar con la corrupción son los municipios gobernados por los antorchista en el País, sobre todo los más antiguos como Tecomatlan, Huitzilan de Serdán, Tepexi de Rodríguez, en el Estado de Puebla y Chimalhuacan, y ahora Ixtapaluca en el Estado de México, en donde hace muchos años que se aplica otra política y es más que evidente el desarrollo, el avance, y el progreso en todos los rubros de sus poblados, y sobre todo el prestigio de los presidentes municipales que se han sucedido desde hace 20 o más y que han gobernados esos municipios y que son verdaderos líderes apreciados por el pueblo.
Pero a los poderosos de todo tipo y a la clase política no sólo les interesa el buen gobierno de los antorchistas, todo lo contrario hacen y harán todo lo posible utilizando todos los medios para denostar, atacar, denigrar, calumniar y acabar con esta exitosa experiencia del pueblo y para el pueblo, y sino, ahí esta los ataques, crímenes, boicots, y hasta terrorismo en contra de nuestra compañera antorchista, la Licenciada Marisela Serrano Hernández actual presidenta Municipal de Ixtapaluca del Estado de México, a quien le han secuestrado a su padre sin que hasta la fecha se sepa absolutamente nada, este es el riesgo, pero todos los hombres nobles y valientes que hay en México debemos de correrlo, para acabar con esta situación.