Como sí de un expendio de fritangas se tratara, el joven, ahora ex director de la CAPAM, Marco Velasco ha intentado mover cielo, mar y tierra por el sólo hecho de a juicio de él fue removido de su “puesto”, sin antes pedirle parecer.
Al parecer, al ex funcionario se le olvida que tales encargo se deben, no a los caprichos personales de quien en ese momento asuma una responsabilidad de orden público, y sí a cambios que realiza toda nueva administración en busca de erradicar prácticas, que a juicio de los ciudadanos, han deformado la calidad de los servicios públicos que se brindan en el municipio de Tlaxcala, y como ejemplo las muestras de beneplácito que han mostrado los comerciantes de la Capital por su salida del organismo.
Lo anterior, sin olvidar que Velasco Velasco llegó al organismo de una forma que en su momento sí que causó serios conflictos a una ya de por sí criticada administración de Pedro Pérez Lira.
En nada contribuye la actitud beligerante de Velasco, al ofrecimiento de concordia que desde Palacio de Gobierno se ha ofrecido a los alcaldes que son de distinta extracción partidista a quien gobierna el Estado.
Marco ha errado la estrategia, y para muchos su postura obedece a que se ha tomado personal su movimiento del cargo, de lo que consideraba su gran cuota por considerarse a sí mismo cercano a las altas esferas del poder en el estado y por lo tanto intocable.
Si el “gober” ofrece la mano a los alcaldes y el junior del oficial mayor, funcionario del mandatario rompe la armonía en la capital, pues son mensajes encontrados.
Por cierto porque no dice nada de las camionetas que sigue usando como director de la CAPAM, cargo que dice aun ostenta, por lo que estaría cayendo en usurpación de funciones y el delito de robo de unidades oficiales.
Legisladores de cobre
El incipiente grupo de oposición que se gestó al interior del Congreso, llamado a bote pronto G18, más tarde que temprano mostró el cobre por la sumisión de diputados del PRD y Movimiento Ciudadano, para quienes resultó muy fácil olvidar cualquier convicción de izquierda o lo que eso signifique para ellos e ir en busca de la pompa y el poderío que significa ser incluido en una Comisión Legislativa.
Poco le duró el gusto a la combativa Erendira Jiménez, ser la heroína de las izquierdas en el Congreso, ya que fue mejor aprovechar sus tres años de fuero en pactos con el tricolor más redituables económicamente que cualquier tipo de ideología izquierdosa. Ni hablar de Acametitla, quien desde antes de llegar al Congreso ya mostraba su muy peculiar forma de dar el brazo a torcer cuando de privilegios se trata.
Como el chinito, nomás milando se quedaron albiazules, aliancistas y un petista ante el madruguete que desde gobierno se operó, para equilibrar un poco las cosas después de los descalabros sufridos en las pasadas elecciones
La dignidad de Noé
Bien hace Noé Rodríguez Roldan en no regresar al PRI estatal, su frustrada aventura electoral no pudo resultar más desventurada, de la comedia pasó a la tragedia, de actor consagrado pasó a mimo agazapado.
Es ahora, con lo poco que se pueda rescatar de su imagen pública, aunque eso signifique un nuevo autodestierro de Tlaxcala.