Después de la tormenta viene la calma.
Tras el desaguisado que protagonizaron los jugadores de hockey Mauricio Alvarado Lemus y Nicandro Lemus Díaz, al declarar que la asociación les negó el aval para dejar Tlaxcala y enrolarse a Baja California, los cabos sueltos comienzan a dar un giro a la situación que en un principio parecía más como un hecho en contra de los propios jugadores.
En primera instancia, no hubo petición de manera oficial por parte de la asociación bajacaliforniana para contar en sus filas a los jugadores hacia la entidad y entonces seguir el proceso normativo que marca el proceso ¿entonces como surgió esta situación? Quizás se generó por obtener la libertad de manera personal y hacer que los propios jugadores pudieran negociar con alguna entidad su incorporación, garantizando buenos resultados debido a la calidad probada que tienen, basta recordar que el más destacado fue Mauricio al formar parte de la selección nacional.
Las desafortunadas declaraciones no sólo han evidenciado la falta de tacto de los jugadores para lograr su salida, debido a que actualmente Tlaxcala no cuenta con dicha categoría para tener participación y el permiso lo podrían obtener, además han generado que la federación mexicana de hockey, haya conocido del caso y ante lo dicho ahora no podrán tener presencia no sólo por su propio estado, ahora ni por otro, además de perder los llamados a selección al ser producto de una sanción de dos años.
¿Que paso con la situación de que la asociación exigió a los jugadores un cobro para extender el aval para su salida? Esta situación es real y no forma parte de un interés que el mismo presidente Reymundo Lemus Saldaña se hay sacado de la manga, al contrario, existe un acuerdo con los Institutos del Deporte de los diferentes estados de cubrir en caso de que requieran a algún jugador, los denominados "gastos de formación" término que surgiera desde hace años en el fútbol y que de manera similar, busca no sea tan fácil piratear deportistas de otras entidades.
Con este candado que ahora se tiene y en el cual no sólo se requiere el "permiso" de la asociación, se conjunta con el aval del instituto que se da siempre y cuando se cubran los gastos erogados para llevar a un atleta hasta donde hoy se encuentra, lo que evita que de buenas a primeras se dejara de tener participación, por el simple hecho de verse deslumbrado por los ofrecimientos económicos de las demás entidades.
Hay que recordar que esto busca el pirataje de talentos, que no se frenó con las cláusulas que hablaban de suspender al menos dos años su participación para enrolarse a otro estado, denominado bajas ordinarias, situación que en la realidad nunca se llevo a cabo y vimos como deportistas tlaxcaltecas se fueron a representar al vecino estado de Puebla, un caso en atletismo con Thalía Márquez o en duatlon con Joselyn Ortega que paso al ciclismo de pista y que de manera extraña si lograron lo que que a Tlaxcala le negaron, una medalla.
Pese a ser un acuerdo ya ante la Conade y las federaciones deportivas, hasta este año el pago de formación no se ha institucionalizado, pues no aparece aún en el reglamento oficial para la edición 2014 y sólo está el formato para cambios y que se pide hacer el trámite con tan solo un año de antelación y se logra tras justificar los motivos que hacen cambiar de una entidad a otra, todos ello basado en el reglamento de competencia en su capítulo XV artículo 18 ¿Cuándo se harán válidos?
Comentarios a esta columna que sigue bastoneando, al correo [email protected] o al Facebook de Jair Torreblanca Patiño.