Miércoles, Julio 30, 2014
A media semana un comunicado por facebook de la directiva Lince quiso sorprender, pero ayer oficialía mayor de gobierno fue tajante con el anuncio de terminar el convenio para el uso del estadio Tlahuicole.
El asunto que generó molestia al interior del gobierno estatal fueron principalmente las formas como se condujo Gregorio Cervantes Serrano, presidente del club felino quien quiso exigir cuando nunca negocio, pensó que por el hecho de llevar afición al inmueble capitalino le daba autoridad para presionar, pero como lo mencionamos en la columna anterior, se equivocó.
Era lógico que esta "relación" terminaría mal, basta echar la vista atrás, donde en ningún momento el gobernador dio espaldarazo con su presencia al proyecto, para comprobar esto basta recordar que ni en la inauguración del torneo el año pasado estuvo, sólo quien avaló la presencia Ubaldo Velasco Hernández , el mismo que hoy les dice adiós ¿desconocía quien llegaba? ¿Se dejo engañar? ¿No supo de los compromisos asumidos? Interrogantes que hoy solo comprueban que el convenio sólo fue de prestar el espacio, sin comprometerse a más como lo pensó lograría el rector de la Unimetropolitana.
Y es que ir de la inconformidad a la presión, como fue el actuar de Cervantes Serrano, demostró el desconocimiento del medio y sus consecuencias económicas sino había un plan estructural para soportar un ascenso y lo más fácil fue culpar al "socio" de no cumplir con sus obligaciones, lo que derivó de la salida del club de Segunda División Premier y lo peor, el desconocimiento de los propios medios de comunicación hizo caer en su juego de golpear sin razón.
Basta ver como de manera repetida se tomó la declaración de que por culpa del gobierno se iba Linces de Tlaxcala, al no cumplir con los requisitos mínimos para que jugada el plantel en la premier ¿entonces porque jugó la temporada pasada sin problema? Porque se trataba de una declaración falsa, como la de tener las cartas de jugadores, de traer a Manuel Negrete o José Luis Sánchez, hasta la de mantener al plantel en la plaza con una plantilla 100% tlaxcalteca y más dichos que no se cumplieron.
La lista se incrementa porque dijo que habría Linces Acapulco, no lo hay, porque se llama Internacional de Acapulco, que en Tlaxcala se tendría una representación felina en la de Nuevos Talentos, entonces porque exigir el cumplimiento de un convenio cuando ya no había como sostenerlo, fue una falacia total ¿porque quiso tapar su incapacidad con mentiras?
Hoy con la llegada de Tlaxcala FC, plantilla que se formó del equipo que logró el ascenso de la tercera división Tuzos Pachuca, esta se ofrece a la entidad por la buena relación que hay del empresario textil Rafael Torre Mendoza con Jesús Martínez, mandamás del Club Pachuca y trabajarse de manera mancomunada con el gobierno del estado que también creo amistad con el líder tuzos, con una inversión menor a la hecha por Linces, pero con un futuro diferente al tener conocimiento del manejo del equipo al menos por una de las partes.
Hoy las condiciones del estadio no serán impedimentos para que el equipo debut el próximo 23 de agosto ante Atletico Coatzacolacos, oncena que enfrentara la final ante los felinos, tampoco se esperará anuncios de grandes inversiones hacia el estadio, porque es bien sabido del poco interés de Mariano González Zarur por generar obras rimbombantes en su administración y menos hacia el deporte, aunque con el Festival Deportivo Panamericano en karate do, no le importó gastar un recurso extra por mantener la buena relación con Mario Vásquez Raña, quien fue el principal promotor para que este evento se hiciera.
Y otro asunto curioso, en la página de Linces en Facebook se han publicado notas relacionadas al nuevo equipo ¿será para crear confusión o muestras de apoyo irónicas que en nada ayudan al fútbol tlaxcalteca?
Comentarios a esta columna que no se ahoga, al correo [email protected] o al Facebook de Jair Torreblanca Patiño.