Poner en riesgo al público para justificar el fomento del deporte motor en Tlaxcala ¿se vale?
Así sucedió el domingo 1 de febrero con la realización del “Circuito Tlaxcala FT” al improvisarse un trazado en pleno corazón de la capital del estado en las calles Juarez, Lardizabal, 20 de Noviembre, Porfirio Díaz y Plaza de la Constitución, sin las medidas de seguridad básicas para salvaguardar la integridad física de los asistentes que atestiguaron la competencia desde la noche anterior.
Poco o nada se hablo de ello, solo importo destacar que el mandatario estatal llevo a cabo el banderazo de salida y efectuó un recorrido en las siete calles que comprendieron la ruta de competencia donde participaron autos marca Renault y Mini cooper ¿y lo importante?
Ya en otras ocasiones hemos mencionado el constante riesgo que este tipo de eventos tiene por su propia naturaleza, desde unos arrancones o carreras de carcachas así como de off road, es cierto en esta ocasión fueron autos antiguos, que iban a menor velocidad 40 a 60 kilómetros, pero al final de cuentas existe riesgo de algún despiste pese a estar en excelentes condiciones, recordemos ese dicho que los fierros no tienen palabra de honor ¿eso parece a la autoridad no le importó?
Echemos un vistazo a la logística que dejó mucho que desear, basta ver que a lo largo de todo el circuito se intento proteger a los asistentes con vallas metálicas, estas para empezar fueron insuficientes y esta carencia se cubrió nada mas y nada menos que con cinta de precaución, así de profesional estuvo el asunto; cabe recalcar que si bien es cierto las vallas por si solas no garantizan seguridad, imagínese las cinta de plástico que demostraron la calidad con que trabajan las dependencias coordinadoras de esta exhibición especial.
Si a esto le agregamos que en las esquinas de vuelta, donde se debe tener por reglamento cubierto de llantas, estas se tenían pero muy pocas, que en nada hubieran servido para aminorar la velocidad de los autos que es su función primordial en pistas de autos y karts ¿qué pasaría si algún auto pierde el control? Nuevamente tendríamos la portada de los diarios nacionales por una desgracia que por negligencia pudo ocurrir al no tomar las medidas precautorias.
Es cuando uno no entiende el discurso de las autoridades que por un lado pretenden atraer turismo por la vía de las competencias de autos en sus diversas modalidades, pero poco hacen por cuidar cada detalle que al final es la diferencia entre un buen evento o uno por en el cual simplemente se cumplió, porque tampoco hubo personal basto de seguridad y logística para evitar que las personas cruzaran a su antojo cuando las carreras se verificaban.
Ojalá esto sea una llamada de atención para el IDET, la SETYDE y los demás entes participantes en su coordinación, para tomar muy en cuenta estos puntos y no dejar a la deriva la vida de personas, que si bien es cierto en competencias se cuenta con una gasto de daños a terceros, en una exhibición el paquete se lo lleva totalmente los anfitriones.
Además se esperara que ante el incremento de justas de este tipo en el estado se pueda tener un reglamento que protega a los asistentes, vale la pena para evitar hablar de decesos.