Las aguas electorales de junio regresan a su nivel, tres coronas, tres del triunfo; permanecen en alto, pero si las mira uno bien, cada una de ellas tiene una mancha que no se quita con nada, esa mancha dice Sedesol.
En el marco del mega operativo del gobierno federal “porque Enrique Peña Nieto les cumple a los tlaxcaltecas” en el reparto de pantallas digitales y el recuento final de los votos y la entrega de constancias de mayoría, a los candidatos triunfadores al fin les cayó el veinte.
Pero la falsedad se les miraba en el rostro, no es posible que después de su relampagueante campaña no se hayan dado cuenta de las condiciones en que vive nuestra gente.
Falta de empleo, desesperanza, abandono, inseguridad y hambre es lo que encontraron en sus campañas, eso no lo pueden negar, es más ninguno de todos y todas los que fueron candidatos.
Esa mancha en la corona, fue vista por todos, es claro que el operativo de las pantallas digitales que les dio el triunfo, no fue orquestado por la dirigencia estatal o por los priistas de Tlaxcala.
Sería como pedirle peras al olmo, por eso la cara de los ganadores cuando recibieron su constancia fue de estupor, sabían de sobra que las campañas que hicieron no estuvieron a la altura de lo que demandan los tlaxcaltecas.
Pero como autómatas que son, títeres del destino, de inmediato como letanía rezaron, ahora sí, que su triunfo se lo deben a que en Tlaxcala el tejido social se ha remendado.
Que gracias a cuatro años y medio de gobierno ya casi casi los tlaxcaltecas comemos con manteca, que se ha recuperado el empleo, que llegan parvadas de inversionistas ansiosos por aprovechar las oportunidades.
Ya encarrerados reiteraron sus mentiras de campaña, cuando que a la hora de la hora vamos a constatar que ni los van a dejar subir a la tribuna y que van a marchar al ritmo del truene de dedos del amo.
Este triunfo del centro es un espejismo, porque no hay que olvidar que cada elección es diferente, los electores cambian diametralmente su percepción de las y los políticos.
Todo el mundo dice que la elección que viene para el 2016, para elegir gobernador, diputados locales y alcaldes es pan comido, solo que no deben de perder de vista un pequeño detalle.
En la elección que viene posiblemente ya a la Sedesol se le acabaron las pantallas, porque las van a seguir entregando hasta septiembre y a no ser que por una situación extraordinaria venga del centro la designación del PRI, con todo el apoyo.
Es una elección local con un ejecutivo que va de salida, que ya no quiere queso, sino salir de la ratonera con la panza llena y que se frieguen los que vienen, eso dificultaría a la o el candidato del tricolor para la gubernatura.
Pero como eso es cosa de tiempo, vemos que el destino de las pantallas digitales ya es la casa de empeño, de esas que han proliferado por todos lados, otras más las venderán, muchas para enero ya no van a servir.
Lo bueno será ver que es lo que van a ofertar en el PRI para la elección que viene y repetir el truco de la multiplicación de los votos, ¿serán computadoras? como las que de inmediato entregaron en la UAT y las becas, ¿serán tarjetas o dinero plástico¡, todo lo imaginable es posible.
Sin embargo y pese a los resultados, uno qie otro dirigente estatal de los partidos políticos han tomado conciencia de lo que pasó, salvo Serafín Ortiz quien recientemente dijo:
“Nos pasaron la aplanadora del carro completo, nos dejaron fuera a todos los que levantamos la mano para el 2016”, será por eso que encabezó el reparto de computadoras y las becas, como sea ya aseguró tres mil 727 votos universitarios.
Mientras tanto el ejecutivo solicita la desaparición de fideicomisos, algunos de ellos ligados con labor social, está bien, pero llama la atención que el gobierno conserva sus aires de patrón.
Ahí tenemos el apoyo que se brinda a los pobrecitos ganaderos de toros de lidia, quienes si no reciben este apoyo oficial se van a quedar sin quien les organice sus corridas, sus festivales para darle al pueblo pan, circo y toritos.
Otro caso es su cadena de radiodifusoras y televisión que a estas alturas ya no satisfacen las necesidades de los tlaxcaltecas quienes ya se cansaron de la manipulación de la información.
No se habla de fusionar a el área de información y relaciones públicas, que junto con las cadenas oficiales de “comunicación”, representan en su nómina y gastos de operación tres veces más que los fideicomisos que van a desaparecer.
Ya nos imaginamos que con el ahorro de esos millones, se pueden llevar desayunos a los niños, construir viviendas, carreteras y porque no, hasta ese dinero se podría invertir en comprar más pantallas digitales.
Chance y les alcance para la elección que viene, si se toma en cuenta que solo en esta primera entrega serán 171 mil pantallas y para llegar a todos los hogares se requieren muchas más todo es cuestión de que se decidan... QUERER ES PODER.