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Desagradable primera elección enfrenta el Instituto Tlaxcalteca de Elecciones (ITE), debido a la presión que el Gobernador Mariano González y su camarilla de diputados afines en el Congreso local ejercen contra el árbitro electoral rumbo a las elecciones de junio próximo, donde se aplica la misma estrategia negra que se empleó contra el IET en la pasada elección local donde los entonces consejeros terminaron como los villanos por las diversas irregularidades que se presentaron y con un proceso de juicio político en su contra, mientras los verdaderos artífices de tales irregularidades tan tranquilos siguen operando desde Palacio de Gobierno.
El hecho de darle un presupuesto para este año electoral al ITE de sólo la mitad de lo que propuso recortándole más de 125 millones de pesos, cantidad similar a la que ejerció el IET en 2010 en la pasada elección de gobernador; pero con escenarios totalmente distintos y con mayores necesidades de recursos técnicos y humanos debido a los nuevos lineamientos emanados de la reforma electoral; el ITE está enfrentando un proceso electoral de por si complicado, y que la falta de recursos lo complicará más.
Es significativo el hecho que en la anterior elección local el Ejecutivo estatal y los diputados del PRI y sus aliados en la pasada legislatura de forma injustificada limitaron al máximo los recursos al IET, a cuyos consejeros además cuando se atrevieron a solicitar más recursos, el propio González Zarur los descalificaba a pesar de que muchos de los consejeros eran afines al marianismo.
Es así que en las pasadas elecciones locales el trabajo del Consejo electoral dejó mucho que desear principalmente por la falta de recursos donde incluso tuvieron que emplear equipo y materiales usados para poder desempeñar sus funciones.
Otro problema fue que el parque vehicular que había heredado del anterior consejo del IET estaba enormemente deteriorado, y no se contó con los recursos para adquirir vehículos en buenas condiciones.
Pero a qué obedeció la falta de apoyo del gobernador y de los diputados del PRI y sus aliados hacia el IET; evidentemente no fue sólo a la falta de voluntad de éstos; sino a un plan maquiavélico que quedó evidenciado el día de la elección durante la Jornada Electoral.
El día de la elección los problemas y apasionamientos hacia algún candidato o partido político por parte de sus simpatizantes crearon serios conflictos en prácticamente más de la mitad de los municipios de la entidad, conflictos que rebasaron la capacidad del IET para atenderlos porque no contó ni con el personal, ni con los vehículos, ni con los recursos para resolverlos.
Y entonces vino la entrada en escena del Gobierno del Estado a través de la policía estatal coordinada por el ex Comisionado de Seguridad Orlando May Zaragoza con cientos de policías y patrullas que prácticamente se apropiaron de las urnas que contenían los votos del pueblo.
La seguridad hacia la paquetería electoral de los municipios priistas fue evidente, mientras que en varios municipios donde había ganado un partido de oposición nunca llegó la policía, y se permitió la destrucción de mucho material electoral.
Todo esto fue permitido por el Consejo del IET porque a falta de recursos decidieron aceptar el supuesto apoyo que envió el gobernador.
Los costos fueron enormes para los consejeros del IET y para la ciudadanía ante las deficiencias existentes durante prácticamente todo el proceso por falta de recursos, y por todos los conflictos durante la Jornada Electoral.
Pero los partidos políticos ante todo esto no se fueron contra el gobernador del estado, sino contra los consejeros electorales, y de ahí se inició el proceso de juicio político en su contra.
En este 2016 la película de la pasada elección local se está repitiendo, donde ya el Ejecutivo estatal y los diputados del PRI y sus aliados dieron el primer paso, recortar enormemente el presupuesto del ITE.
Pero hoy las elecciones se observan todavía más complicadas por la elección de nuevo gobernador, y por todos los intereses que se están jugando los partidos políticos, y de manera más exacerbada los intereses del marianismo en que su partido siga en el p oder y les tapen los excesos, irregularidades y múltiples actos de corrupción con que han gobernado.