OPINIÓN

“Sólo Así”, de Jorge Castañeda, colección de lineamientos para una candidatura independiente

Tiempos de Democracia

Domingo, Marzo 6, 2016

  El polémico ex canciller, aspirante a competir por la Presidencia de la República en el 2018 por la via ciudadana

 Multitud de escollos tendrá que sortear para conseguir llevar a buen puerto una empresa tan complicada

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Una candidatura competitiva precisa de un liderazgo carismático, una sociedad concientizada… y mucho dinero   

  Tuve acceso al nuevo libro-ensayo de Jorge Castañeda -“Sólo Así”, editorial Random House-, con antelación a su publicación. No se si los comentarios que hoy publico en este espacio hayan o no llegado a manos del autor; en todo caso, adelanto a usted, amigo lector, que con ellos sólo trato de enunciar mis reservas con respecto a un proyecto -el de las candidaturas ciudadanas- con el que coincido en sus líneas más generales. Mi contribución al mismo es enumerar los obstáculos con los que la realidad le habrá de enfrentar.

Aspirante con derechos

  A nadie medianamente enterado de la política le resulta desconocido, ya no el nombre de Castañeda sino su larga y meritoria batalla por hacer que en México fueran legalmente viables las candidaturas independientes. Haberlo conseguido es un logro atribuible a su denuedo y talento. Ahora, con esa agenda ciudadana -que no otra cosa es su libro- Jorge busca reinstalarse en el imaginario popular como aspirante a la Presidencia en el 2018.

Diagnóstico del país

  En “Sólo Así”, Jorge Castañeda hace un lúcido recuento de los problemas que confronta el país, secuenciándolos de forma que facilita su entendimiento. Su diagnóstico es nítido, y el lenguaje, asequible y sin tecnicismos; se trata de una radiografía precisa de un sistema en descomposición que se sigue obstinando en retardar su reconversión. Para explicar en persona su pensamiento, Jorge se propone recorrer la República durante los siguientes tres meses -incluida Tlaxcala, donde probablemente estará esta misma semana-, dictando conferencias y manteniendo encuentros con las fuerzas vivas más representativas del país.

Dos Méxicos

 El de Castañeda es un mensaje que busca calar en el círculo verde, aunque -me temo-, tendrá dificultades para traspasar las fronteras del rojo del que emana. Su gran desafío es poder entrelazar esos dos Méxicos -el verde y el rojo- distintos en todo y por todo. ¿Cómo conseguir trasvasar conceptos, inconformidades y posibles soluciones entre dos compartimentos estancos que no disponen de canales que los intercomuniquen? Las opiniones de los llamados “líderes de opinión”, y las de la ciudadanía en general muestran, sondeo tras sondeo, las abismales diferencias que hay entre un grupo y otro.

Letargo social

  La clase media, esa de la que históricamente provienen las ideas impulsoras de la renovación de los sistemas a los que el tiempo y su intrínseca perversión convierte en caducos, esa clase media, repito, es por desgracia parte minoritaria de una sociedad que, como la mexicana, es pasiva, poco cultivada, y sin ninguna disposición a participar en movimientos reivindicativos. Pecan de optimistas quienes dicen advertir una suerte de despertar de la conciencia ciudadana -revolución moral la llama Aguilar Camín-, sólo porque en algunos barrios de la gran ciudad se han rechazado proyectos gubernamentales en cuya concepción se ignoró la opinión de la gente.

Mayorías incrédulas

  Castañeda supone que el carburante que alimentará la rebelión cívica por la que pugna será la animadversión hacia la llamada partidocracia, y la chispa que la encienda, su rampante e impune corrupción. Pese a ser ciertos ambos supuestos, Jorge tendrá que hacer creíble la idea de que un ciudadano ajeno a los partidos sí castigaría a los sinvergüenzas si llegara a Los Pinos. No le será fácil persuadir de ello a unas mayorías distantes que han sido sistemáticamente burladas y engañadas.

Requisitos

  Acceder a la Presidencia de la República por la vía de una candidatura independiente es un reto de grandísima magnitud. Lo sería en cualquier país del mundo, pero en México pareciera hazaña particularmente irrealizable. Castañeda dista mucho de ser ingenuo y tiene claro que, sin una sociedad concientizada, sin un liderazgo potente y carismático, y sin un financiamiento suficiente, su cruzada está destinada a fracasar. Mas si ha decidido lanzarse a la brega es porque considera viable reunir esos tres mínimos requisitos. Vayamos pues a esos puntos.

Veto informativo

 A través de una precampaña bien estructurada de difusión puede lograrse posicionar la idea de una candidatura sin partido. Y a Jorge le sobran argumentos convincentes para explicar el concepto, así como todos sus potenciales beneficios. Párrafos atrás ya precise las dificultades con las que tropezará para poder contactar con esas mayorías marginales que se nutren de información en los medios masivos de comunicación electrónicos, medios que ya sabemos al servicio de quienes están.

Imán personal

  Las causas que abanderaron Cuauhtémoc Cárdenas y Vicente Fox -cada uno en su tiempo- prendieron en el ánimo popular por dos razones : 1) perseguían un objetivo definido -acabar con la odiosa y prolongadísima hegemonía del PRI-, y 2) ambos poseían ese don especial que se llama carisma. Por la estrecha cercanía que con ambos mantuvo, nadie mejor que Castañeda para dar fe de la capacidad que uno y otro tenían para fascinar con su sola presencia a la gente, sin que a nadie le importase las pocas luces patentes en sus discursos.

El dinero

  Vayamos ahora al financiamiento de dimensiones multimillonarias que demanda hacer frente a una campaña nacional. Cuesta trabajo creer que, entre las grandes fortunas que existen en el país -comprometidas todas con el status quo prevaleciente-, haya alguna que dé el paso al frente para entrarle a una aventura que, por lo menos de inicio, suena incierta. De otro lado, pensar que el dinero pueda provenir de la suma de pequeñas contribuciones populares -al estilo de la campaña de Obama- es ilusorio; ni las redes sociales en México se han extendido tanto, ni la  precariedad de la economía de las mayorías -58 millones de pobres- permite suponer que donarán una parte -por ínfima que sea- de lo que necesitan para vivir. Al contrario, el candidato los va a hallar con la mano extendida solicitándole la dádiva habitual.

“Sólo Así”… y ¡ahora!

  Mi mayor concordancia con la tesis central de Castañeda es en el sentido de que, sólo así, con una candidatura independiente, se podrá, si no doblegar al sistema, al menos obligarle a rectificar el camino. Cualquiera que siga la ruta convencional de las candidaturas partidistas llegará al poder obligado a encubrir las raterías y desmanes cometidos por sus predecesores. De ello dependerá, a su vez, su propia sobrevivencia. Y así, amigo lector, hasta el fin de los siglos. Salvo que…

¿Y en Tlaxcala qué?

  En lo inmediato, las candidaturas independientes en Tlaxcala sólo funcionarán en el espacio de las presidencias de comunidad. En las alcaldías de las ciudades más pobladas las cosas se complicarán al ciudadano que lo intente, si bien no es del todo descartable que eventualmente alguien, dueño de los recursos necesarios, sea capaz de derrotar a los partidos constituidos. Y a nivel de gubernatura, por lo menos en nuestra entidad y por esta ocasión, puede usted dar por cancelada la opción. No se si Jorge Moreno Durán lo sigue intentando, pero es obvio que no ha leído con acierto cuan lejos está de encarnar el ideal del candidato ciudadano.

ANTENA ESTATAL

El Órgano Público Estatal Electoral de Tlaxcala

  Inoportuna, baja y sin fundamento mayor me pareció la campaña de desprestigio que en algunos medios se emprendió contra el órgano electoral estatal. Deteriorar el credibilidad de quien arbitrará la contienda electoral es peligroso, y en nada beneficia a la democracia. Los argumentos empleados parecían encubrir otro de tipo de intereses y hasta acaso la búsqueda de acuerdos que debieran gestionarse por otros conductos. Mas a contrarrestar esos ataques poco contribuyen los titubeos mostrados por los señores consejeros para, por ejemplo, rechazar un registro de coalición presentado después del plazo fijado por la norma. Declarar que será el pleno del Consejo el que determine lo procedente es abrirle sitio a las especulaciones peor intencionadas. Tan sencillo que es apegarse a la ley, con rigor y sin contemplaciones…

 

 

Para la Primera Plana:

 

En su libro “Sólo Así”, Jorge Castañeda hace un lúcido recuento de los problemas del país, secuenciándolos de forma que facilita su entendimiento. Su diagnóstico es nítido, y el lenguaje, asequible y sin tecnicismos; se trata de una radiografía precisa de un sistema en descomposición que se obstina en retardar su varias veces aplazada reconversión.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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