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Hace un año, en el 2015, en los últimos días previos a la elección intermedia federal, el panorama era catastrófico para el PRI.
Según las encuestas y la percepción generalizada de la gente el partido en el poder estatal y federal recibiría un voto de castigo por los evidentes casos de corrupción tanto de Peña Nieto como del hijo de mandatario tlaxcalteca, a la corrupción habría que agregar el cinismo de unos y el autoritarismo de otros.
Parecería que el PRI recibiría el castigo de los votantes. Se calculaba que el distrito uno, sería para el entonces morenista y ex gobernador del PRD Alfonso Sánchez Anaya; que el distrito dos, sería para la sobrina del clan Ortiz; y que el distrito tres se lo llevaría el ex líder del SNTE el Prof. J. Carmen Corona Pérez con el PANAL.
El escenario no se cumplió, el PRI utilizó todos los recursos a su alcance, no sólo dinero para derrotar a Sánchez Anaya y a Alejandra Ramírez Ortiz, con J. Carmen Corona utilizaron la misma táctica que con la Profa. Elba Esther Gordillo, se le mostró su expediente penal por los fondos que el líder de la sección 31 desvió del Fondo de Apoyo Mutualista (FAM) y le pusieron las cartas sobre la mesa: Para no ser procesado, debería retirarse de su campaña y permitir el triunfo de Ricardo García Portilla, quien se perfilaba como una de las opciones de continuismo de Mariano González
Además los acuerdos se tejieron desde la ciudad de México, J. Carmen se debió alinear y a la postré logró lo que parecía un pretensioso acuerdo político.
No sólo se alinearía al PRI y traicionaría a los maestros del SNTE, además, apoyaría una coalición electoral entre el PANAL y el PRI a cambio de que su hija Sandra Corona Padilla fuese la candidata a diputada local por la coalición, a Marino González Zarur le molestó la idea, pero no se podía oponer, su hijo Mariano González Aguirre, también iría por la diputación local.
J. Carmen Corona, cobró cara la traición al magisterio y su declinación de facto a favor de Ricardo García Portilla. Él será diputado por la vía plurinominal en el congreso local, pues ocupa la primera posición en la lista, su hija podría ser diputada si es electa en el distrito 14 con cabecera en Nativitas; sería compañera de Marianito González hijo del actual gobernador.
Estamos frente a la posibilidad de que dos juniors sean protagonistas de la política tlaxcalteca.
No sólo eso, además, Marianito es el hilo conductor y vigilante de Marco Mena, candidato del PRI a la continuidad de Mariano González.
La transa y traición son las coincidencias que unen a los Corona y a los González.