Las encuestas publicadas por la empresa GCE-Quadratin (Gabinete de Comunicación Estratégica) que colocan a Lorena Cuéllar Cisneros, candidata a Gobernadora de Tlaxcala por el PRD, como la favorita para ganar la contienda electoral en junio próximo, han causado tremenda reacción entre sus oponentes Adriana Dávila-PAN y sobre todo en el PRI de Marco Mena.
Y no es posible desdeñar los datos de esa empresa, por los antecedentes que tiene en el desempeño de su trabajo, que incluyen un reconocimiento internacional otorgado por la Revista Internacional Campaigns & Elections México, a su vez reconocida por el New York Times, consistente en el prestigiado e internacional Premio Reed Latino como la mejor encuestadora del reciente 2014.
Pero más allá de los números que ya han sido multicitados en diversos medios de comunicación masiva, incluyendo las redes sociales, debemos ver lo que la gente ha querido decir al expresar su intención del voto y su rechazo a todo eso que ya los tiene hartos y asqueados.
En Tlaxcala, un gobierno encabezado por Mariano González Zarur, que ha vulnerado constantemente las garantías individuales de los ciudadanos, que ha sido un violador permanente de la Constitución del país, que ha golpeado los derechos de los profesores, perseguido y encarcelado periodistas, reprimido violentamente con las fuerzas públicas las protestas contra sus acciones de gobierno, incluidos los servidores públicos, que tiene cuentas pendientes por cientos de millones de pesos “ejercidos” durante sus administración que no aparecen por ningún lado, que ha obstaculizado la transparencia del ejercicio de los recursos públicos, que por “dedazo” ha impuesto un candidato priista “gris”, carente de experiencia y sensibilidad política –léase Marco Antonio Mena-; todo ello, ha desencadenado una reacción social de enojo, molestia e indignación contra el pobre candidato, que sigue tontamente apostándole a darle “continuidad” al gobierno de Mariano González.
Por otra parte, Adriana Dávila que ocupa el segundo lugar en la intención del voto ciudadano, no puede dejar de preocuparse por el altísimo nivel de rechazo que también tiene de parte de la gente, porque ven en ella la simulación, la falsa sonrisa, la hipocresía, de quien de frente les dice que siempre ha luchado por los intereses del pueblo, pero que por atrás, todos saben de su conducta servil a quienes la han colocado en los puestos que ha ocupado, porque en realidad nunca ha ganado ninguna elección.
Además, todos sabemos, que como Senadora Adriana Dávila se limitó a levantar el dedo (porque así se lo ordenó la dirigencia de su Partido el PAN), para aprobarle a Peña Nieto sus dañinas “reformas estructurales”, que tanto perjuicios nos están trayendo y que se reflejan en el crecimiento en nuestras calles de la delincuencia organizada y el estado de violencia que vive el país, el atraso de nuestro sistema educativo que en lugar de encaminarse a su desarrollo incorporando tecnología y nuevos métodos de enseñanza en las aulas, se la han pasado violentando los derechos de los profesores, el crecimiento del desempleo, el aumento impresionante de la pobreza, el crecimiento de los monopolios de telecomunicaciones, la venta de nuestros recursos naturales a los extranjeros y varias cosas más.
Sí, más que los números publicados por la encuesta, lo que la gente está diciendo con sus respuestas es que conoce el contubernio que siempre ha existido entre el PRI y el PAN y, que dicha asociación, ha causado a este país la dolorosa realidad que vivimos. No quieren saber más de este tipo de personas y Partidos.
La gente está hastiada de imposiciones, de simulaciones, de hipocresía, de la tremenda corrupción generada por las personas que acceden al poder o a los cargos públicos.
Quizá lo que le está valiendo a Lorena para estar en la preferencia de los electores, es su persona que no el partido que la ha postulado.
Quizá le está beneficiando que la gente ya no quiere saber nada de los partidos políticos –que en el mejor de los casos deberían desaparecer, según ya es el clamor popular-; quizá le está valiendo a Lorena, los sentimientos humanitarios que ha demostrado tener a lo largo de más de 30 años; quizá le está ayudando a Lorena haber sido la única representante de Tlaxcala en el Congreso de la Unión, que desde su cargo de Senadora subió a la tribuna para oponerse a las perjudiciales reformas estructurales que impuso el peor Presidente que haya tenido este país, Enrique Peña Nieto, apoyado por el PRI de Mena y por el PAN de Adriana.
La gente de hoy está mejor informada y es de esperarse una reacción en contra lo que le ha causado tanto daño. Es tiempo de que de manera definitiva la sociedad le “apueste” a los valores de las personas y a la capacidad que puedan tener para trabajar en el desempeño de los cargos públicos.
Mensaje
A nuestro compañero de opinión en este prestigiado medio, el "impoluto" José Vicente Sáiz Tejero, decirle con todo respeto, que no está bien asirse del poder, según el temporal político y los intereses personales; todos los tlaxcaltecas ubicamos perfectamente quién es y cómo ha utilizado su pluma (desde que Álvarez Lima le dio albergue y algo más, su relación con Héctor Ortiz y sus esbirros, y su actividad como "transparente constructor" en el actual sexenio de Don Manchis), para desgastar a quién atenta contra su zona de confort y sus vínculos con el gobierno y con el gobernante en turno.
Le deseo compartir al honesto "columnista", que en fecha próxima daremos paso a una investigación especial aquí en e-consulta, relacionada a la obra pública en Tlaxcala en los últimos años y qué empresas han sido beneficiadas por asignación directa, montos, obras, nombres y relaciones familiares y personales, prestanombres, vacíos de información pública, exclusiones de constructoras locales, actas constitutivas y experiencia de las empresas "ganadoras" de licitaciones.
Tenemos el expediente completo y ¿qué creen?, nuestro experimentado amigo Sáiz forma parte de él. No corran ansias, dirían en mi pueblo, muy pronto descubriremos las infamias.