La candidata del PAN a la gubernatura del estado tiene como una de sus prioridades de gobierno mejorar las condiciones de vida de las familias, empezando por la suya, tal y como lo ha demostrado en los últimos años en que ha sido funcionaria de primer nivel del gobierno federal.
Desde su privilegiada posición como consentida del exmandatario Felipe Calderón y desde sus posiciones laborales, primero como diputada federal y después como trabajadora de la Secretaría de Hacienda, la hoy candidata buscó acomodar a sus familiares en puestos privilegiados del gobierno central.
Sin duda, ser filial de quien rompió barreras dio como dividendo gozar de un salario fijo y prestaciones gracias a las buenas relaciones de la política hermana, quien se supo mover durante el sexenio pasado dejando a todos con plazas laborales.
Pero sí esto lo hizo desde su segundona posición federal, qué le esperara a Tlaxcala el día que la apizaquense sea la mandataria estatal y tenga el poder de quitar y poner puestos a su antojo.
Ya dio una muestra de esto en el sexenio calderonista, en donde ponía y quitaba puestos en las 32 Delegaciones federales, sólo por capricho, venganza o porque el oído le era endulzado por quien en aquel entonces encabezaba la representación federal de la Delegación de Gobernación en el estado, el examigo Juan Antonio González Necoechea, extorsionador y recaudador de moches “voluntarios” de los delegados de entonces, sobrino y asesor del Gobernador en turno, y quien en su momento, también tenía clavada a su pareja sentimental en chambas federales.
¿En dónde colocará a la decena de hermanos y cuñados?, quienes en dos sexenios han gozado de los beneficios de tener a una destacada política en la familia quien dentro de la congruencia que la caracteriza, descalifica al PRI, pero dentro de la administración federal priísta sostiene a sus hermanos mediante los favores que no se le pueden negar a una Senadora de la República.
No sabemos bien el orden ni cómo llegaron al mundo, pero lo que sí sabemos es que Irma Dávila Fernández, el sexenio federal pasado trabajó como jefa del Departamento de Atención al Derechohabiente del ISSSTE y actualmente trabaja en la Delegación Federal del IMSS.
El hermano Marcelo, es trabajador con base en la Sagarpa de Puebla, quienes lo conocen saben que desde su posición en esa dependencia el consanguíneo de la candidata logró hacerse de un edificio que renta en la vecina ciudad de Puebla sin que le preocupen los altibajos de la economía estatal.
La hermana María Maura Margarita trabaja en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes con el puesto de subdirectora de análisis de proyectos internodales, si así es el nombre del cargo imagine el salario que recibe allá en oficinas centrales de la dependencia.
El hermano Israel, el más movido de la familia, baila y hace shows, se dice de él que es estríper y también alguna vez tuvo una plaza en la Secretaría de Educación Pública.
Pero no sólo los hermanos se han visto beneficiados, los cuñados Sánchez Cervantes también han gozado de estos beneficios políticos y gracias a las posibilidades económicas que mejoraron en la familia, las propiedades de ambas familias se multiplicaron, pero esa también es otra historia.
Y la cuñada Raquel fue titular del programa de guarderías y del Issste en Tlaxcala en la administración pasada.
Quienes también se beneficiaron de esta bonanza fueron los sobrinos, tanto los consanguíneos como los políticos, por ejemplo María Patricia Santos Dávila, en los últimos meses de la era felipista fue la responsable de la Red de Estancias Infantiles en la SEDESOL.
Ahora la misma Paty Santos, como se le conoce, es regidora del ayuntamiento de Apizaco, esto gracias a las gestiones de la tía y a la facilidad que tiene la sobrina para relacionarse con sus compañeros de trabajo, primero en la Sedesol y ahora en el ayuntamiento rielero.
Mientras que su sobrina Daniela Galván encontró trabajo en el Tecnológico de Apizaco y Francisco Cuevas en el CEN del PAN
Otro beneficiado fue Zabdieel Baleón Romo, quien como sobrino político gozó de estos beneficios trabajando en Conagua.
Pero la joya de la corona la ocupa el marido Ricardo Sánchez Cervantes, quien ocupó la Delegación del Programa Desarrollo Humano Oportunidades, desde la cual se dio el lujo de operar políticamente a favor de su mujer cada vez que pudo.
Rumores sobre lo que pasaba en esa oficina son muchos, desde amasiatos hasta borracheras que nunca acabaron, como dice la canción.
Mientras la Señora trabajaba en la ciudad de México el Delegado de la oficina desde se combatía la pobreza en Tlaxcala cerraba bares, dicen que fue en la Chopería, para dar rienda suelta a un año más de vida.
Además, hacia valer sus influencias como primer varón de las Delegaciones federales y de vez en cuando perdía el juicio, tal y como lo demuestra el video que circula en redes sociales, donde sin medir consecuencias intenta agredir a un niño, unos dicen que fue un leve roce, otros acusan que le dio una bofetada. Mejor juzgue usted mismo (https://www.youtube.com/watch?v=u3lkkB2exzU).
No juzgo a Adri pies descalzos, como una justificación habría que decir la candidata sólo actuó en consecuencia para recompensar las precarias condiciones que vivió en la niñez y suplir las carencias familiares con las que al parecer convivieron ella y sus hermanos, tal y como nos lo hace saber a todos los electores y a sus simpatizantes en sus actos políticos y en sus promocionales.
Y esto nos hace recordar lo que dijo en la comida de agradecimiento una vez que terminaron las elecciones pasadas que no ganó (palabras más, palabras menos): “Lo que más me duele de no haber ganado estas elecciones, es haber perdido la posibilidad de llevar a mi mamá a vivir Casa de gobierno”.
Posdata: ¡Viva la familia!